Escribir desde el no-exilio, desde el nido primigenio, con las coordenadas de otro.
Que por fin el día sea gris, que haya que pensar qué calzado y qué abrigo, pensar en dónde he dejado el paraguas.
Estar en casa vestida con un pijama y no de fiesta camino de Lisboa.
Quedar con Íñigo y que su característica melena negra negra haya dado paso a un craneo rapado.
No poder quedar con Natalia fuera de casa porque el invisible cordón umbilical le ata a su retoño.
Planear comida india para la cena de fin de año
Despertarme pensando en felicitar a David y del trayecto de la habitación a la cocina olvidarme completamente de su santo. Bueno, igual ésto último no es tan raro.
Salud!
2 comentarios:
LA navidad me mata. Estoy cansadérrimo.
El ultimo comentario del año:
FELIZ 007
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