¡He pasado la ITV! Bueno, el coche la pasó. Dos añitos más de margen para exprimirlo, pedazo de máquina.
Como todo lo demás en esta zona, la ITV está envuelta en un áura de cutre-irrealidad. Pasando por alto el hecho de su ubicación en una rotonda con una gasolinera para camiones a su entrada, yo aparco y entro en las oficinas que, por cierto, tienen la calefacción a todo trapo y los ventanales abiertos. Entrego la documentación esperando que no me falte nada y el señor empleado-robótico que ha ignorado mi saludo me dirige las primeras palabras de la mañana: "son 44 euros". Ya estoy abriendo la cartera cuando parece cobrar vida y me grita "no, no, espere señora, que es de A Coruña, son 37 euros". Una vez asumida la naturaleza humana de mi interlocutor me atrevo a preguntarle si los coruñeses tenemos descuento, a lo que responde que sí, que bueno, en realidad son los gallegos en general los que pagan menos. Mientras le pago me lanzo a la piscina y le pregunto por qué los gallegos pagan menos, la respuesta es decepcionante, al parecer en Galicia no es obligatorio hacer "la prueba del ruido". Curioso. Para relajar la tensión le digo que en A Coruña cuando se haga la prueba será con gaitas, pero el tipo me mira con cara de pez y me dice que que me ponga a la cola y que me llamarán por la matrícula. Qué avanzados, pienso, en Galicia seguro que llaman por la megafonía.
Tras esperar una hora leyendo el interesante libro de relatos de Haruki Murakami (el de Tokio Blues) rodeada de coches-carraca pegando acelerones (por qué??), se pone a llover dándole al sitio un aire aún más deprimente y oigo que efectivamente me llaman por la matrícula.
Allá voy, una vez dentro de la parte con techo le doy al limpia y bajo la ventanilla, a la vez que un muchacho pasa a la velocidad de la luz al lado del coche y dice algo así como "chamano y tomuerto". Saco la cabeza y pregunto si le importa repetir, así que se para en seco, vuelve atrás y me dice con una gran sonrisa: "anda, creí que era un señor bajito (??) eche el freno de mano y ponga punto muerto, es que con mi acento de la Vega Baja ni se me entiende" No salgo de mi asombro.
En fin, hace la revisión externa: luces, cinturones, etc, después me pide que me baje y se sube él.
Aquí empieza el Manual para Ligar, en menos de dos minutos sabía mi vida, fue así: "vienes de muy lejos para la ITV no? De Coruña?" Le explico que vivo en Guardamar. "Ah! eres profesora?" Le digo que no. "Funcionaria?" Le digo que abogada. "¡Es abogada!" Le grita a los compañeros "Qué miedo me dan las abogadas". Yo le digo que a mí me dan miedo lo mecánicos. A lo que siguen las siguientes preguntas: "Entonces tu marido es de Guardamar?" "Y en qué zona de Guardamar vives? Si te hubiese visto me acordaría seguro" "Tú debes ser de la edad de mi hermano, no? 31?" "¿Por dónde te mueves?" ...bla, bla, bla... Alucinante.
Tras decirme que me meta en el coche y meta primera ("tacoche y mera"), guía el coche agarrando el volante desde fuera, pero sin darme cuenta yo no suelto el volante (costumbre?) así que mete el cabezón dentro del coche y me dice que "me deje llevar" ¡y me guiña un ojo! Rediós. Al final, tras salir de debajo del coche insite en que le dé mi teléfono así "me enseña los sitios guapos" y tal, pascual. Verdaderamente alucinante.
La mecánica me confunde.
Como todo lo demás en esta zona, la ITV está envuelta en un áura de cutre-irrealidad. Pasando por alto el hecho de su ubicación en una rotonda con una gasolinera para camiones a su entrada, yo aparco y entro en las oficinas que, por cierto, tienen la calefacción a todo trapo y los ventanales abiertos. Entrego la documentación esperando que no me falte nada y el señor empleado-robótico que ha ignorado mi saludo me dirige las primeras palabras de la mañana: "son 44 euros". Ya estoy abriendo la cartera cuando parece cobrar vida y me grita "no, no, espere señora, que es de A Coruña, son 37 euros". Una vez asumida la naturaleza humana de mi interlocutor me atrevo a preguntarle si los coruñeses tenemos descuento, a lo que responde que sí, que bueno, en realidad son los gallegos en general los que pagan menos. Mientras le pago me lanzo a la piscina y le pregunto por qué los gallegos pagan menos, la respuesta es decepcionante, al parecer en Galicia no es obligatorio hacer "la prueba del ruido". Curioso. Para relajar la tensión le digo que en A Coruña cuando se haga la prueba será con gaitas, pero el tipo me mira con cara de pez y me dice que que me ponga a la cola y que me llamarán por la matrícula. Qué avanzados, pienso, en Galicia seguro que llaman por la megafonía.
Tras esperar una hora leyendo el interesante libro de relatos de Haruki Murakami (el de Tokio Blues) rodeada de coches-carraca pegando acelerones (por qué??), se pone a llover dándole al sitio un aire aún más deprimente y oigo que efectivamente me llaman por la matrícula.
Allá voy, una vez dentro de la parte con techo le doy al limpia y bajo la ventanilla, a la vez que un muchacho pasa a la velocidad de la luz al lado del coche y dice algo así como "chamano y tomuerto". Saco la cabeza y pregunto si le importa repetir, así que se para en seco, vuelve atrás y me dice con una gran sonrisa: "anda, creí que era un señor bajito (??) eche el freno de mano y ponga punto muerto, es que con mi acento de la Vega Baja ni se me entiende" No salgo de mi asombro.
En fin, hace la revisión externa: luces, cinturones, etc, después me pide que me baje y se sube él.
Aquí empieza el Manual para Ligar, en menos de dos minutos sabía mi vida, fue así: "vienes de muy lejos para la ITV no? De Coruña?" Le explico que vivo en Guardamar. "Ah! eres profesora?" Le digo que no. "Funcionaria?" Le digo que abogada. "¡Es abogada!" Le grita a los compañeros "Qué miedo me dan las abogadas". Yo le digo que a mí me dan miedo lo mecánicos. A lo que siguen las siguientes preguntas: "Entonces tu marido es de Guardamar?" "Y en qué zona de Guardamar vives? Si te hubiese visto me acordaría seguro" "Tú debes ser de la edad de mi hermano, no? 31?" "¿Por dónde te mueves?" ...bla, bla, bla... Alucinante.
Tras decirme que me meta en el coche y meta primera ("tacoche y mera"), guía el coche agarrando el volante desde fuera, pero sin darme cuenta yo no suelto el volante (costumbre?) así que mete el cabezón dentro del coche y me dice que "me deje llevar" ¡y me guiña un ojo! Rediós. Al final, tras salir de debajo del coche insite en que le dé mi teléfono así "me enseña los sitios guapos" y tal, pascual. Verdaderamente alucinante.
La mecánica me confunde.
10 comentarios:
Tremendo post. Tremendo pájaro y tremenda estafa la ITV.
Me he reido un montón.
Por cierto, soy fan de Murakami total, mis preferidas: "Al sur de la frontera al oeste del Sol" y "Kafka en la orilla".
Bicos,
JAJAJAJA
¿¡Pensó que eras un señor bajito!!??
Yo también soy fan de Murakami, me reía mucho cuando salía en Lo+plus...
Cuando tengas al mecánico en el Facebook nos lo enseñas
Bicos
Hola Mr Fo!! Me tomo nota de los títulos.
Bueno, aclarar que no le dí mi teléfono al chiquillo, faltaría más, me lo imagino con el coche tuneado dando vueltas al "polígano" industrial donde han metido las superdiscotecas y yo al lado en plan Juani, brrrr, ya no tengo edad.
Como veo que todos somos fan Murakami, el libro de relatos es una recopilación que se llama Sauce Ciego, Mujer Dormida. Es la primera vez que leo su relato corto y me gusta tanto como la novela.
No lo recuerdo en Lo + Plus, cuándo salía?
Jjajjajja!! Pero qué graciosa eres, Josi! No salía en Lo + Plus!!
Bueno, ahora en serio: me rio un montón con estas anécdotas surrealistas, en plan Doctor en Alaska, que pasan ahí en Guarramar... Si tuviera el talento suficiente lo plasmaría en serie de TV ya mismo. Sería un fracaso de público, seguro, pero con los años se haría serie de culto. "Abogada en Guarramar"... ya te digo...
Y es que lo dice todo el mundo: el agua, el agua del levante, que debe llevar criptonita o café torrefacto, a saber, y te vuelve rarito (aunque calefacción y ventanas abiertas?? Eso es volverse gilipollas!).
Nada, nada... estas historias, Josi, recopílalas (se dice así??) y ya veremos qué se puede hacer con esto...
Besos y ligues
Tenemos, en exclusiva, la imagen del mecánico:
http://www.circulaseguro.com/images/2008/08/mecanico_reparando_automovil.jpg
Ja ja ja ja!!!
Ostras, pedazo de tío, ¿cómo lograste reprimirte? Viene ahí, con su llave fija, su mono, etc, y te pide el teléfono, ¿cómo evitar...salir corriendo?
Vaya historia, por Buda... Genial.
Es una historia subrealista y además muy bien condimentada y, dentro de lo que cabe, simpática.
Espero que en las ITV incorporen tias mecánicas para ligar con ellas los clientes.
¿Murakami es del Manchester?
Que sigan las historias tan bien contadas y simpáticas.
¡Jo! Yo no sabía que era tan divertido pasar la ITV.
Esta vez , como no estaba David, le pedí al pater familias jubileta que si le divertía hacerme el favor. Claro, no sabía lo que me estaba perdiendo.
Aunque aqui, sin el aire de levante y la criptonita esa que dice la vero,seguro que no tendría tanata miga.
Genial la historia. Me reí un montón.
Y un saludito a ese submarino-Mr Fo- que a veces nos da la sorpresa de salir ala superficie participar en esta tertulia. Bicos
Gracias, Cheliñas. cualquier submarino adoraría respirar el aire que se respira en Exiliados
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