Único, la improbable mezcla entre los USA y las leiras. A medida que el bus subía por la carretrera de vía estrecha hacia al monte, filas de gente a ambos lados me recordaba a los delfines y los barcos. Los paisanos, imagino que más que acostumbrados ya a la invasión de los conciertos, seguían con su vida, sus corrales y sus tierras a lo suyo. Muy verde. Como somos educados y tal nos pusimos a hacer cola mientras la gente subía y subía, un poco mosqueante porque no bajaba nadie. Al grito de "Con Chewaka" Richie echó a correr ante el pasmo de David, Cris y yo, para volver muy sonriente con "ConsyMaca" ¡qué suerte y qué vista! Dicen que rondábamos los 37.000 y llegamos a encontrarnos. Las meigas.
David decidió subir a investigar cuando a las ocho y media las puertas parecían ya abiertas y nuestra cola no se movía. A los pocos minutos dió la voz de alarma y empezamos a correr (o casi) monte arriba y en un par de hábiles movimientos nos colocamos dentro del recinto sin que nos mirasen las entradas ni la bolsa con los víveres. Unos bocatas y camisetas más tarde, a las diez y ocho minutos sonó, como no, la Rianxeira y empezó el bolo.
David decidió subir a investigar cuando a las ocho y media las puertas parecían ya abiertas y nuestra cola no se movía. A los pocos minutos dió la voz de alarma y empezamos a correr (o casi) monte arriba y en un par de hábiles movimientos nos colocamos dentro del recinto sin que nos mirasen las entradas ni la bolsa con los víveres. Unos bocatas y camisetas más tarde, a las diez y ocho minutos sonó, como no, la Rianxeira y empezó el bolo.
Para la crónica del concierto ya están los periodistas, yo diré que la cantidad de temas antiguos me llevó allá de vuelta a los ochenta y noventa y los disfruté a tope, había espacio para bailar y saltar, al Xefe se le veía pequeñito, pero las pantallas gigantes lo arreglaron y se podía ver hasta el más mínimo detalle de los músicos, las caras, etc.
Lo sentí por los de delante que noté que en algún momento se tapaban los oídos, je je, tenerme a mí detrás gritando las canciones con lo que desafino no debió ser agradable, pero bueno, a eso se va al concierto ¿no?
Al Xefe se le notó contento, radiante y lleno de fuerza, tres horitas sin parar de cantar, tocar y andar de un lado para otro. Se dejó tocar (él y su guitarra) por quien quiso, se tumbó al lado del público, habló en un español gracioso, conectó desde el minuto uno y nos lo pasamos todos genial.Penita lo de la organización, ni me imagino lo que tuvo que ser quedarse fuera con entrada, nosotros tuvimos una suerte increible y a mí me ha quedado un recuerdo muy lindo. Las meigas otra vez.
Como testimonio estas fotiños, ya iremos pasando el resto.
Saúde!
4 comentarios:
vaya!!!
que envidia
aunque no soy superfan del boss, que coño!! son las canciones de la banda sonora de nustras vidas, no? Casi tanto como Dire Straits o Franco Batiato
Qué bien habrían quedado esas fotos con nuestra nueva cámara. A ella le dedicaremos otro post en otra ocasión
Bicos
Vaya putada lo del casco! Ya tengo ganas de ver vuestra nueva cámara, a nosotros se nos estropeó la nuestra, tenemos un karma realmente malo con las cámaras.
Estas fotis están sacadas con el móvil de Ricardinho, que es la caña. Lo hubieseis pasado bien, Mr. Fo y Cris tampoco son fans, más bien fan consorte, pero se pasa bien igual. Para el próximo vamos a verlo a Barcelona. Aburiño
¿Qué pasó con qué casco?
El concierto, para recordar por ser impecable. De hecho, tan perfecto fue que casi se echó de menos algún problemilla del directo, que fueran los de la entrada, o´cors!
Feliz viaje, irmanciño´s!
Gran concierto y muy buen rollo del Boss (increible un jefe con buen rollo).
Sabía que hacía el primo yendo, pero no que hasta ese punto:
a) Estaba lleno de primos.
b) Hice el primo porque no comprobaban la entrada.
Otra vez enhorabuena por el programa
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