Pestañas

10 diciembre 2009

Cuba


Esto es La Habana, con 3 tíos aprovechándose del turista más tonto y despistado de cuantos tenían a tiro. Viene a ser La Habana Vieja, el casco histórico de la capital... aunque todo es pura historia en esa ciudad. Estábamos delante del Castillo de la Real Fuerza, al principio justo de malecón, cuando todavía no es malecón.

Cuba es un país que merece la pena visitar por lo pintoresco que es. Todo allí es curioso, desde las casas venidas a menos hasta las propias personas, que van a otro ritmo. Llama la atención su alto nivel de estudios, las facilidades para estudiar incluso para los "mayores adultos", las innumerables universidades en todos los pueblos y provincias... Todo es pobre, pero no miserable. No hay gente tirada en la calle y dejada de la mano de Dios; el umbral es mínimo, pero para todos. Los niños no están desnutridos, no piden comida sino caramelos, chicles o bolígrafos. La gente sólo da la lata alrededor de los hoteles y en la Habana Vieja, que concentra la mayoría del turismo. Fuera de esa zona de La Habana, el resto de la ciudad y de Cuba observan a los turistas sin más, apenas molestan y si lo hacen es sin ser pesados.

La seguridad es altísima por el fuerte control policial, que están por todas partes, de uniforme o de secreta. Allí primero se detiene al cubano, después se le enchirona y más tarde se le pregunta qué ha pasado. Y si ha hecho algo en contra del turista, se arruina la vida.

Algunos más jovenes se muestran tentados por el consumismo y la supuesta libertad del capitalismo. Los de mediana edad no parecen estar my descontentos, o al menos no ansían el cambio de régimen o no ven en el cambio algo necesariamente positivo. Lo que venga después (¿los exiliados de Miami?), no tienen que traer una vida mejor.

Fidel, omnipresente en forma de cientos o miles de carteles con frases suyas; también aparecen muchas consignas de Raúl Castro y algunas citas de José Martí, pero siempre con Fidel en un segundo plano fotografiado, dibujado o insinuado. Es una comedura de tarro. El diario oficial, el Granma, es terrible, una especie de constante homenaje a la revolución y a los hermanos Castro.

Un viaje para hacer antes del cambio de régimen. Merece la pena, sobre todo en esta época, que se va con ropa de verano pero hay menos turistas.

¡Bicos!



2 comentarios:

Josi dijo...

Ja ja ja!!! Qué buena la foto, premio al que identifique al turista, hay que ver lo pálido que estás a su lado.

Lo de Cuba es como lo de los niños cantores de Viena según Les Luthiers "véanlos antes de que crezcan". Cuando la familia Stefan y los demás pongan un pie en Cuba no va a ver manera de diferenciarla de Miami, será el precio dela libertad, imagino.

Me alegra que lo hayáis disfrutado tanto, se nota que lo habéis pasado todos muy bien.

Ahora estaría bien ver más fotis, no?

Supernova dijo...

No me digas que te sacaron "el son"??
Pa verte!

Pues sí, oiga, qué ganas de Cuba.
Lo pongo en mi lista de sitios a los que ir en algún momento... esto... próximo.