Pestañas

12 octubre 2010

El que sabe...

Pues me estrené el finde dándole un biberón a un niño, y fue nada menos que Martiño, claro, cuyos padres son los únicos que me confiarían tal tarea. Con miedo, y tal, me puse a ello...





y, bueno, todo iba bien. Como siempre, se quedó dormido...



Cuando de pronto, ¡cariño, he agrandado al niño...! (me refería a Martiño):







Moraleja: no me dejéis darle más biberones a niños, salvo que se desee su crecimiento exponencial.

¡Bicos!

3 comentarios:

Josi dijo...

Ja ja ja!! Qué boa secuencia, parece un bocoi!

Anónimo dijo...

JAJAJAJAJAJAJA


pero que has hexoooo!!!!!!

Sailor dijo...

Fue para que se pareciese algo al abuelo percebes, jejeje...