Pestañas

01 febrero 2011

Un "intenso"

  • CLIENTE: Hola, tienes inciensos?
  • YO: Sí (se los muestro)
  • C: Ah, no, es que quería Nag Champa, que tiene una caja azul (como si no existieran 200 tipos de inciensos)
  • Y: Sí, alguno de estos es Nag Champa (y le explico) Nag Champa es un aroma, no una marca.
  • C: Vale, gracias, hasta luego.



A este hippilongo no le gustó que el humilde tendero supiera más que él.


Bicos


[N. del B.: Sobre el título de la entrada, Moisés y Sonia tienen unos amigos que trabajan en la India en proyectos sociales-humanitarios-de desarrollo-etc.  Nos contaron en una cena hace poco que les decían que, de entre los turistas, destacaban un tipo al que llamaban "LOS INTENSOS". Es gente occidental que se viste en plan guarro y va a la India en busca de experiencias místicas. Caro, a esta gente que trabajaría a diario con la pobreza, la insalubridad y las desigualdades sociales..... les hacía mucha gracia todo este rollo hippie desfasao.]

6 comentarios:

Josi dijo...

Intensos, je je, qué buen adjetivo. Se me ocurre que si tenemos una imagen distorsionada de los andaluces que están aquí al lado, habrá gente que vaya a la India con vaya-usted-a-saber qué idea, con lo lejísimo que está. Desde aquí parece un país de contraste entre los universitarios super-preparados y la gente que no tiene nada como las viudas o los intocables.

Además ser hippie guarro está pasadísimo, si aún fueran al menos "hippie-chic" o budistas. Ahora lo que mola es demostrar espíritu ecologista usando la energía de manera eficiente, que no está reñido con la limpieza, en principio.

Sailor dijo...

Como decían en "La elegancia del erizo", es un insulto para quien no tiene nada que ponerse el que la gente que sí lo tiene venga y se disfrace de pobre. Con eso no se acercan a nadie sino que generan rechazo.
Responderá a alguna necesidad psicológica, si es que son tan frecuentes que hasta les han puesto nombre. Hay gente para todo...

Josi dijo...

Qué gran libro!

Supernova dijo...

Ayer salió una "intensa" en "Españoles por el mundo", andaluza de no sé dónde afincada en la Isla de Pascua, casada con un rapa-nui de esos. Anda que no, qué risas nos echamos!
Es gente curiosa, ésta, fascinada al descubrir que hacen falta muy pocas cosas materiales para ser feliz y sentirse en paz con uno mismo.
Yo igual no sería tan expresiva ni me mostraría tan "intensa" si viviera una experiencia del tipo "solidaria-en-acción" en país tercermundista, pero de seguro me impactaría ver cómo hay gente que vive en la más absoluta miseria y no por ello se siente más desdichada que yo.
¿Que hay idiotas que se creen que han alcanzado el nirvana por comprar nag champa? También.
Ala, de esos es de los que más me río.
A la salud de Buda.

Papichulo dijo...

Curioso de algunos clientes, oyen campanas o se mal informan y luego.....
Lo de ir a países exóticos para conocer otras culturas o echar una mano es propio de gentes inquietas y añadiría que inseguras, no encuentran en su mundo nada que las satisfaga y dan tumbos por el mundo adelante. Otras veces he hablado sobre el daño que han hecho las religiones, buscan algo que será difícil de encontrar, otros dioses o lo que sea y al final se vuelven y siguen la mar de infelices. ¡Con lo fácil que es conformarse con lo que llega!

Cheliñas dijo...

Jeje...supongo que dentro de unos años tendreis un buen anecdotario porque el estar cara al público es lo que tiene.
Hay anecdotarios de abogados, médicos, profesores...y son para morirse de risa.Carmela mismo cuenta cosas muy graciosas de su etapa en Hacienda cara al público.
Podeis empezar con el vuestro porque se os darán situaciones muy curiosas.
Por ej., en zapaterías hay aquello tan conocido de "¿tiene zapatos del 36?" o "¿tiene zapatos de cocodrilo?"
Yo tengo un montón y hace años empecé a anotarlos. Como aquello del padre que vino todo happy al cole a contarnos que por fin el ayuntamiento hacía algo bueno por los padres: habían puesto-contaba- un podólogo que les atendería puntualmente los pies. En realidad lo que habían puesto era un pedagogo.
Cosas de estas, con la de nombres raros que hay en una herboristería...habrá juegos de palabras muy curiosos.
Por cierto, y ya se lo conté a Iago, contaba la periodista de la SER Nieves Concostrina que en una lápida de un cementerio ponía:
"Aquí descansa criando malvas un herbolario "
Jeje...humor negro.