Pestañas

27 enero 2006

LITERATURA

Pues que acabo de terminar un libro "Tokio Blues/Norwegian Wood" del Haruki Murakami. Lo pedí al Circulo de lectores en noviembre, me llamó la atención dos cosas: nacionalidad del escritor ya que nunca había leido nada escrito por un japonés y que en la breve biografía dice que regentó un club de jazz en Tokio varios años. En fin, más adelante leí buenas críticas y papá se lo regaló a Vero o a Cris por Reyes, no recuerdo a quién.

Me lo he leido en una semana, me ha gustado muchísimo. Recomiendo su lectura a la pareja que lo posea, aunque claro, cada cual tiene sus gustos en literatura y nunca se sabe, bla bla bla. Lo ofrezco en préstamos ala pareja que no lo tenga y también a mí mamá que me está viendo y a pai cuando hable con él.

Me he bajado música actual japonesa y mañana me compraré en la FNAC un libro de cocina japonesa.

Que me ha dado fuerte, vaya.

Bicos y feliz finde a todos todos

2 comentarios:

Sailor dijo...

Se lo regaló papá a Cris, y, aparte de lo que pueda ella decir, yo diré que se lo ha leído en menos de tres semanas y ha mostrado un interés poco habitual: a nada que me daba la vuelta, dejaba de ver la tele para ponerse a leer... Menos mal que lo ha terminado, ¡qué mala influencia ese libro!

Supongo que entre hoy y fin de año 2006 me lo leeré, pero antes hay todavía mucho por hacer.

¡Bicos!

¡Nieve en marzo!

Supernova dijo...

Hola,
Pues yo estoy intentando leer un libro en francés que se titula “Home, Sweet Home” (si, ya… lo elegí por eso, porque le entendí el título!!!) en mi camino al/del curro con el bus chu-chu.
Y a parte de lo chungo que es para mi leer en un idioma del que no sé los verbos ni en presente, compartimos viaje con una pareja de cotorras psicóticas que eso, no paran de hablar como posesas!!!
Estamos todo el bus alucinados con las dos portentos! Nos miramos así de reojillo a ver quién es el listo capaz de dormir, leer, o simplemente abstraerse de su conversación compulsiva. Hablan la ida y la vuelta, sin parar.
Y no hablan bajito, no… hablan para que todos nos podamos enterar! Y rápido, muy rápido, para que les quepa el máximo de palabras por segundo. Un flipe!
Un dia una compañera, desesperada, sugirió al busero que subiera el volumen del “aradio” a ver si dejábamos de oírlas, pero (yo lo sabía, lo sabía…) solo consiguió que aún gritaran más!
Lo mas gracioso es que primero venía solo una de ellas, y ya nos habíamos fijado todos de que cuando se sentaba con alguien lo dejaba tieso con su intensa conversación.
Pero entonces llegó la Loli! Tio, tio, cómo es la Loli! Raja cuatro veces mas rápido que la otra y cuatro veces mas!! No le deja hablar!! Me peto…
blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla
blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla
“… porque o sea, yo le dije que claro, que a ver… pero no, o sea, entonces pensé, y le dije que ya le vale, tio, es super-fuerte, y o sea, va, y voy, y vengo y me rasqué el culo y o sea, porque me picaba, pero que no, porque guauuu blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla blablabla…”
socorrooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
….que se calle esa tia, por dios, que se calle y juro me convierto a lo que sea!!!!

Bueno. Ya está.
Ala. Adèu!