Pestañas

03 enero 2007

La niña de la jungla

Bueno, pues ya me lo he leído.
Me ha impactado bastante, no solo por lo que ya sabemos todos al leer la contraportada, que ha crecido sin saber lo que son las horas, los coches, el agua potable, la ropa... sino porque en las primeras páginas admite abierta y honestamente que hoy no es feliz. Que no sabe de dónde es, ni cómo vivir con ello.
Jopeta! Qué pensarán sus padres? Quiero decir... te llevas tus hijos a la jungla, y a los 17 años los devuelves a la civilización, sin más, solitos, ala, que se espabilen... Y cuando son adultos escriben un libro y dicen que no se sienten felices, no por lo que vivieron, que fue increíble, extraordinario, magnífico, imborrable; si no porque se sienten incapaces de adaptarse ni en una ni en otra cultura. No culpa a sus padres, es muy cuidadosa. Pero claro...
A mi todo me ha dado mucha envidia (menos cuando llega a la edad adulta, que ya veréis, cuando lo leáis), porque crecer en una jungla, descalza, remojándote en un río cada vez que te da la gana, comiendo (gusanos, eso sí!) cuando te viene el hambre, ahí, lo que haya por el camino... escuchar historias de caza alrededor de un fuego, por la noche... Tormentas increíbles, cocodrilos, lianas sobre las que columpiarte cual tarzana... Guau... Es que vivió una peli de boy-scouts, la pobre, y luego se fue al mundo civilizado a que le dijeran que tenía que trabajar y hacerse un plan de jubilación cuando no concibe muy bien para qué sirve un reloj, dónde tenía que aprender a quién saludar, con quién y cuando acostarse con alguien... En fin...
Yo tampoco creo que me hubiera adaptado. A duras penas lo hago, y nací aquí, jejjejee
Bueno, que me voy pa casa, que me espera una tortillita de poteto (espero, Iago! Eso hará que me sienta feliz de pertenecer a esta civilización, cariño, compréndelo...)
Mua a todos.

3 comentarios:

Josi dijo...

Sí, el libro prometía. Ganas tengo de leerlo yo también.

Además la chica de la jungla se fue a vivir nada menos que a Holanda o Noruega, no? Que debe hacer un frío que te titas y que la sociedad es bastante poco rumbosa y no muy dada a hacer el indio. Quizá escriba otro libro dentro 10 ó 15 años y nos cuente que ha vuelto a África, o qué tipo de vida quiere vivir con sus propios hijos.

Hay que ver, pensar que hay padres que no se plantean cambiar de colegio a los hijos para que no se separen del entorno conocido y éstos se llevan a la niña de un continente a otro de cultura radicalmente distinta... y ni se inmutan. Óle!

Me voy a comer que se me salen las muelas de hambre.

Bicos!

Anónimo dijo...

yo también estoy a punto de acabar el mío

Josi dijo...

Ostí! El de Manolo Rivas?? Y qué tal está? Has entendido bien el nuevo galego lusista? El último que leí de Manolo Rivas tuve que traerlo a la ofi y consultar en el diccionario online un montón de palabras.

Yo aún no he empezado el mío, pero tiene buena pinta, es prosa en forma de poema.

Albricias