Ya tá, qué rápido se pasa el tiempo cuando uno se divierte, time flies when you're having fun.
Mientras miraba pasar la campiña de Glasgow por la ventana del tren camino del aeropuerto a las 1 de la tarde del lunes, me reafirmaba en mi pensamiento de que si alguna vez tengo suficiente dinero no trabajaría, ni siquiera para mí. Saber que al día siguiente estaría aquí sentada lidiando con papeles y todo lo demás... en fin, que hubiese seguido camino.
He conocido a Pagans (familia paterna, escoceses) y Bradys (familia materna, irlandeses) pa aburrir, oiga. 17 tíos/as con sus parejas y en algunos casos también con los hijos, abuela, tíos abuelos, hemanos y cuñadas, sobrinos, primos y amigos. Casi nada. Muy riquiños, todo hay que decirlo, muy entrañables. El sábado en la fiesta lo pasamos genial, ver el beso de los papis de Richie frente a la tarta-aniversario fue muy tierno y compensó todos los sinsabores. La mami de Richie agarró el micro para dar las gracias en especial a los que habían viajado para estar allí, es un sol.
Apenas habían retirado las tartas del medio de la pista de baile empezó a caer agua del techo a través del ventilador eléctrico, sí, caía agua como si fuese una ducha con el bonus point del ventilador extendiendo el agua a un radio mucho más amplio que alcanzaba a la gente sentada. Al parecer se rompió una tubería en el tercer piso del hotel, sí, el mismo hotel en el que nos íbamos a alojar por el módico precio de 160 euros la noche (!!!!!) aunque al final dormimos en casa de los padres de Richie, menos mal. En el hotel tuvieron que pedir permiso a los asistentes a una fiesta en la otra sala para que nos dejasen unirnos a ellos. Salimos ganando porque tenían una "big band" de 14 músicos tocando swing, una maravilla. A las medianoche se fueron y volvió el DJ a la carga, una pena.
El domingo fuimos a Edimburgo a dar una vuelta y comer, estaba precioso, después nos fuimos a Faulkirk, a medio camino entre Edimburgo y Glasgow, que es donde viven Linda e Iain. Me regalaron un pijama de verano un poco subido de tono y bombones, todos coincidimos en que era una combinación perfecta, abofé. Después lo celebramos con unas cervecitas en un bonito pub, afortunadamente no muchas porque al igual que yo, acababan de salir de una gripe grastro-intestinal que los dejó débiles e incapaces del ingente consumo de alcohol habitual. Acabamos con un take away indio muy sabedor que terminó de arraglarme el estómago. Albricias.
El lunes pasamos la mañana en un lluvioso y gris Glasgow, comimos por allí y paseamos hasta la hora de pillar el tren al aeropuerto.
Ryanair funcionó muy bien, salimos en hora y llegamos antes de tiempo en ambos trayectos. Lso vuelos fueron buenos, aparte de las tubulencias esperables del tiempo escocés. Tienen vuelos desde Girona y dentro de poco desde Reus. Recomendable.
Total, que cundió el tiempo un montón, lo disfrutamos a tope y fue una pena que no se hubiese organizado con más cabeza para que hubiese resultado menos gravoso.
Próxima parada, Kuruña.
Salud y pesetas!
2 comentarios:
Lamento pisarte la entrada: tenía el blog sin actualizar cuando metí la mía y, ahora que acabamos de llegar, ni me da tiempo a leerlo.
Mañana será otro día.
¡Bicos!
Esto de las comunicaciones es la bomba; en un momento en Escocia, al momento en Murcia, en breve en Coruña y porque la cosa no da para más que, si no, entre medias en Barcelona.
Parece que todo fue bonito, ¡ole!
Yo me pongo la camiseta de Ferrari, jejeje...
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