El propósito de éstas colaboraciones que ahora reiniciamos y continuaremos en próximos meses, es el de dar a conocer la Homeopatía.
Se trata de un sistema de medicina natural, con bases y principios sólidos, que difieren por completo de los de la medicina alopática (medicina oficial), siendo en la mayoría de los casos incompatibles la una con la otra.
Es muy frecuente oír refererise a esta terapia (también a otras como la naturopatía o acupuntura) como complementaria de la medicina, constituyendo esto un error, ya que las terapias naturales no se basan solamente en la prescripción de un fármaco sin tener en cuenta casi nada de la persona salvo el diagnóstico patológico, sino que van mucho más allá, valorando todos los aspectos posibles de su vida y procurando modificarlos cuando pueda ser necesario.
Por lo tanto, no complementan a la medicina, porque por si solas la mayoría de las veces deberían bastar, sino que es la alopatía la que hace medicina complementaria al valerse del uso de las hierbas medicinales, complementos nutricionales u otras haciendo creer, de este modo, que es el primer sistema terapéutico que ha de escogerse y solo cuando no haya funcionado, entonces se puede recurrir a estas terapias.
La mayor parte de las veces, por interés económico y por desconocimiento, se desacredita a la Homeopatía desde algunos sectores del estamento sanitario, incluso se indica que los medicamentos homeopáticos sean prescritos solo por médicos, alegando que su uso puede entrañar algunos riesgos, lo cual no tiene coherencia si tenemos en cuenta el número de veces que se dice que no tienen efecto.
Tampoco cuentan el mal uso que se hace en las farmacias, haciendo prescripciones en forma médica, es decir, en base a la enfermedad, cosa que jamás se debe hacer con la Homeopatía, o el uso predominante de de medicamentos complejos, vendidos como Homeopatía cuando se debe saber que eso NO es Homeopatía.
Es cierto que es una terapia compleja y difícil de entender, pero el paciente que decide tratarse con ella debe involucrarse en el proceso de curación y pasar a ser el actor principal, en vez de espectador pasivo como cuando acude al médico. Ha de aprender a observarse a si mismo, incluso ha de ver determinados síntomas que nos da el cuerpo como una buena señal y no como una mera molestia a la que hay que eliminar como sea. Es una cuestión ineludible concienciar a la persona en materia de salud y no de enfermedad y hoy en día se hace justo lo contrario. Se nos hace creer que realizarse una mamografía para detectar un cáncer de forma precoz es un tema de mejora de salud; se nos inculca la vacunación como método preventivo casi único; se nos dice que hay que tomar hierro y calcio farmacológico para prevenir o tratar la anemia o la osteoporosis y que la leche es un buen alimento; o nos dicen que los derivados lácteos son buenos para reducir el colesterol o la tensión o pra no sufrir estreñimiento, eso sí, los de marca.
Bien podemos comprender que todo esto poco o nada tiene que ver con la salud, que de dinero no entiende nada.
La idea nuestra es ir dando a conocer, como hemos dicho, la Homeopatía (en su aplicación práctica cotidiana o familiar, por ejemplo) y también hablar sobre temas de salud.
Abel de Toro (Homeópata/Experto en herbodietética).
Buf! Es un tipo bastante cabreado, verdad? Pero explica muy bien la manipulación que se hace hoy en día con la salud, según yo lo veo.
En esta misma revista (que es un magazine del barrio de Horta, ya ves tú que publicación más rigurosa!) hay otro artículo, surrealista, por cierto, y que nada tiene que ver en realidad sobre esto que estoy comentado (habla del Rey Felipe V, que se ve que era un tarado), donde explican, de manera circunstancial, ya digo, los brebajes y mezclas de plantas que le suministraban para ver si volvía (o llegaba, por fin!) a la realidad.
Y pensaba yo, pues es verdad que ha sido siempre y siempre será la naturaleza quién ha dado al hombre, a los animales, las herramientas para curarse. Desde luego no seré yo quién desprestigie la medicina oficial, pues creo en ella como la que más. Cura, sana, mejora la vida de las personas, la salva, en miles de casos... Y me siento afortunada de poder disfrutar de ella. Pero la campaña contra la medicina natural que hay por motivos económicos, puramente, y la explicación bien errónea que se da a nivel oficial de la salud, cierto es que desepera y cabrea. Salud no es, por lo menos para mi, disponer de una pastilla que tomar cuando tengo un dolor de cabeza, un mal de estómago, o tendinitis. Salud es un montón de pautas dietéticas, higiénicas, gimnásticas, por decirlo de alguna manera, que impiden que tengas un dolor de cabeza, un mal de estómago o una tendinitis.
Llegado el caso, puesto que es imposible, por mucho que se haga, tener todos los órganos sanos toda la vida, se puede recurrir a la pastilla para aliviar o atajar un mal; pero si no se toman esas medidad dietéticas, etc, el mal volverá.
Y ahí las instituciones sanitarias, oficiales, quién sea que mueve los hilos, no inciden suficientemente. Y eso es porque es más rentable que la gente necesite la pastilla. Asqueroso, sí, pero es así.
En fin, pilarines... llevo dos días, con esta entrada, no os vayáis a pensar... Os dejo, que descanséis, que si habéis llegado hasta aquí, estaréis sudando la gota gorda.
Besos a los campeones y, que vivan las pastis!!! Pastis, pastis, pastis...!!!
10 comentarios:
¿Nos podremos suscribir a est a revista científica tan interesante?
Esto... Hago esfuerzos por leerlo, oigan...
Bueno, pues el señor de Toro explica bien el fondo y la razón le acompaña, pero tiene que pulir un poco la forma, esto es, el léxico y la sintaxis. Pardiez, es pelín farragoso en su diatriba.
La homeopatía se enfrenta a un problema importante: la sociedad de consumo estresada. Cada vez hay que hacer más cosas y el tiempo, como sabemos, es finito. Ir al médico es dejar en sus manos la curación, porque, al menos servidora, tiende a pensar que el diagnóstico será certero y es fácil añadir la pastilla al desayuno o a la cena. Este tipo de terapia farmacológica es rápida, insípida e inodora y desplaza la responsabilidad al facultativo. Todo muy conveniente.
La homeopatía requiere una implicación del individuo a largo plazo, y no sólo cuando aparece la enfermedad sino desde la salud.
Si las personas sólo vamos al médico en últimísima instancia cuando ya no aguantamos la molestia o el dolor, recibimos el fármaco cual ofrenda y nos convertimos en devotos pastilleros... cómo concienciar a la parroquia de que hay que ir a misa de 7 todos los días? Complicado.
Aún así es una batalla que merece la pena pelear, nos va la vida en ello y, como recordamos el 22 de diciembre, lo importante es tener salud.
Yo sigo la estela de Biosupernova, con pereza y lentitud voy avanzando hacia el universo homeopático.
Sigamos a la calabaza!
puaf! paso que voyyy!
Aparezco como anónimo pero soy MJBB (a nai)
Estoy de vacaciones y me reconciliaré con mis deudas pendientes. Y en esto del blog me fui quedando tan atrás que se me convirtió en una aventura complicada el volver a embloggarme.
Primera tarea: hacer una entradita.
Tarea resuelta ya.
Me gustaría saber hacerla como entrada y no como comentario pero eso es ya para otra ocasión. Que las cosas van poco a poco.
Eso es para nota.
Se me olvida siempre la forma de entrar.
El blog se venga y por no escribir asiduamente me dice que no me reconoce.
Y vuelta de nuevo con el login y la pregunta de cómo se llama su mascota.
Y me canso de decir Lucaaaaas, por Dios, que soy la misma de siempre pero con un espacio de tiempo por medio.
A continuación me quejo a Iago.
Y Iago me envía pacientemente la ruta a seguir para reconciliarme con el blog.
Y pierdo la ruta entre los correos múltiples de wanadoo.
Y luego entro un día. Y leo. Y me doy cuenta de que el busblogger pasó hace tiempo y me quedé en un apeadero. Y no sé de qué va el mundillo bloggero. Y me digo que un día leo todo y me pongo al loro.
Y llegó hoy el loro.
Muacs de reconciliación
la la la
jajajaja!!!
ahora el blog me dice que soy Cheli.
Y yo sin saberlo. La cheli. Lo que me faltaba. Despues de escribir veinte veces el login de mjbb va y me dice que soy cheli.
En fin...que tengo crisis de identidad. Ya no sé ni cómo me llamo.
Menos mal que el blogg me ayuda a encontrarme a mí misma.
Pues...besos a todos de la cheli
¡La madre que me parió!
Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte.
Viva la homeopatía. Abajo las drogas, cualquiera de ellas salvo el café que, como lo tomo, no es droga.
Saca el güisqui Cheli para el personal
Vaya, nunca pensé que la homeopatía diera para tanto delirio, jejjee
Jos, estoy contigo en que es fabuloso que 1 pastilla al día alivie un mal, pero no siempre es rápida (quién dijo que un herpes se iba rápido?? o el colesterol...), y a veces es rápida, pero no tan mágica (léase lavativa para males de estreñimiento, p.e.).
Ni insípida (has tomado alguna vez... vaya, ahora no me acuerdo del nombre... es un analgésico que normalmente te lo tomas injectado, pero que cuando te duele una muela te lo dan ara que te lo bebas. Jesus! No recuerdo nada más vomitivo en mi vida!). E inodora... pues no sé.
Y lo de desplazar la responsabilidad al facultativo, pues eso no lo entiendo muy bien, sin más. Será deformación familiar, no sé, pero entiendo que por mucho Voltarén! (creo que es el Voltarén!) que me tome, si no me arranco o pulo la muela, el dolor volverá más rápidamemente de lo que se fué, sea el médico responsable y capaz o no.
En cualquier caso, el quid de la cuestión es porqué sanidad y sus amigos farmacéuticos defienden únicamente la via de la pastilla del día después como via de salud, cuando todos sabemos que lo importante es prevenir.
Y para Abel del Toro y otros muchos involucrados en medicina natural, la respuesta es que hoy por hoy, la medicina natural no es rentable, sobretodo porque no se puede patentar.
Y digo hoy por hoy, aunque hoy ya la farmacia de la esquina expone y vende más productos dietéticos y de herbolario que yo, solo que bajo otras marcas con la palabra "farma" en algún sitio. Para verlo!
Y cojo las revistas que regalan, a todo color, y allí explican las virtudes de la jalea real, la valeriana, la alcachofa... siempre con un "pero" delante o detrás que se refiere que éstas cosas sólo son buenas cuando te las de tu farmacéutico o "facultativo".
O sea, ahora que han visto (o querido ver) que los herbolarios venden, han dicho: pues no. Primero hagamos una campaña de machaque contra la medicina natural diciendo que ojito! puede ser perjudicial; y luego venderla en sus tiendas con un "no es perjudicial siempre y cuando te lo de yo".
No quiero parecer la lista del pueblo, porque solo sé que no sé nada. Intento opinar imparcial, lo juro, y observando un poco más allá que el resto, por razones profesionales, eso sí, me doy centa que lo que dice el tal Del Toro es una verdad como un templo,
Aunque tampoco nos vamos a pelear por eso...
En realidad mis reflexiones vienen porque hace poco me contaba una naturópata que un colega suyo, médico muy reconocido de aquí de Barcelona, había dejado la consulta para dedicarse a dar clases porque se había hartado de que la gente solo quiera milagros, rápidos y baratos.
Y es verdad que desepera oir a alguien que le des algo para los huesos, p.e., y cuando le dices qué hay, dicen ay! pero cuándo lo notaré? Y entonces pienso yo: pero cuánto tiempo viene notando el deterioro, a ver? 1 día? 1 semana? No, verdad. Llevará, a lo poco, meses, aunque seguramente años. Entonces, qué quiere? Unas infusiones bien baratas, una pastilita que le frene la osteoporosis que debió prevenir hace años???
Y yo soy de la opinión que
está claro que no puedo reemplazar a un médico ni por asomo. Ni yo, ni muchos que nos ponemos detrás del mostrador (por eso, en mi caso, me voy yendo cada día más a la estética natural y andando, que da más con menos problemas). Pero también que sería injusto que la regulación implicara la anulación de los actuales profesionales, los cuales vienen haciendo un trabajo de información y venta del que ahora las farmacias se quieren apoderar. Es tan injusto...
Ala, pues. Paro, que me estoy resultando insufrible!!
besos naturales a los todos los hometopáticos, y los drogadictos, también!!
Uy, que igual ha sonado a que no, pero yo os doy al razón al del Toro y a tí, pero resaltaba el principal escollo que encuentro.
Me refería sobre todo, a que es más sencillo lo de tomarse un frenadol y p'adentro, que la infusión de ajo con tomillo y propóleo, je je, qué pesadilla!
Bueno, no tengo tiempo para más
Salud!
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