Pestañas

06 mayo 2011

¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS MARTIÑO!!!


Un añito ha pasado ya, a estas horas estaba en la habitación del hospital esperando con Richie, mamá y papá, la barriga gigantesca y los nervios. A las 11 y pico me llevaron y recuerdo el frío del quirófano, el pinchazo de la epidural, la conversación intrascendente de los cirujanos mientras cortaban (hablaban de precios de barcos), las palabras del ginecólogo "aquí está Martinito" mientras le sostenía cabeza abajo, Martiño chillando a todo pulmón. Me lo trajeron envuelto como un paquetito para que le diese un beso y después una media hora eterna esperando sola a que que me dejasen subir a la habitación, preguntándome cómo sería Martiño, cómo estaría, se me hizo larguísimo escuchando la conversación intrascendente de los enfermeros o auxiliares (hablaban de comer menú del día o pedir paella).

Al volver a la habitación al primero que ví en el pasillo fue a Iago todo sonriente, después a Richie llorando y diciendo que era precioso precioso, mamá y papá de pasada mientras metían la cama en la habitación, de nuevo sola con las auxiliares, viendo la cunita al otro extremo de la habitación.

Recuerdo Martiño lindísimo, tan pequeñito, llorando y la preocupación de alimentarle. A partir de ahí un fin de semana precioso, la llegada de David, Cris y Vero. Las caras de mamá y papá. La primera noche. El alta. Llegar a casa. El primer paseo. La despedida de papi, la de mami. La llegada de Kay y Kenny. El solete. La despedida de los suegris, en el caso de Kenny definitiva, ay. La sensación de quedarnos solos Richie y yo con Martiño, una pequeña familia, la plenitud, una sensación que iba creciendo poquito a poco hasta hacerse enorme, como ahora, que miramos a Martiño y nos da la sensación de que no le podemos querer más.

Este año ha sido intenso, al mirar atrás puede parecer que el tiempo ha pasado rápido, pero tenemos al sensación de haber vivido cada momento con intensidad. Martiño irradia cariño y lo atrae, desde que nació nos han llovido muestras de cariño desde la familia más cercana a los amigos más alejados. Estamos impresionados e inmensamente agradecidos. Creemos que Martiño es feliz y que de alguna manera nos hace mejores personas en general, mejores hijos en particular y también muy felices. Sí, qué pasa, estamos sensibles.

A brindar por el hijo, sobrino, nieto. ¡Saúde!


5 comentarios:

El Masajista Motorista dijo...

ayyyyys Martinito, cuantas alegrías ha traído a a esta familia.... Y cómo has hecho que todo encajara.... cual piedra de Rossetta.

Feliz primer cumpleaños.

Prometo añadirte en la cabecera del blog antes de que termine este año

Bicos

Cheliñas dijo...

Un besiño grandísimo para MARTIÑO.
Como bien dice Iago "¡cuántas alegrías nos trajo!". Creo que es la esencia de lo que todos sentimos y queremos decir en um día tan entrañable para todos nosotros.Nos ha hecho reir, sonreir, sentir la ternura que redea al mundo del bebé...en fin...que muchas gracias a nuestro Martiño.
Martiño es el "y uno más", es el que abre la puerta de la siguienter generación y nos ha salido ...chulísimo, sanísimo, guapísimo...vamos, que lo que no diga una abuela...

Supernova dijo...

Felicidades, Martiño! Feliz primer cumpleaños!!

Enhorabuena también por la familia que te ha tocado, y que sigas irradiando tanta felicidad y cariño por siempre.

Me ha alegrado saber que no soy la única tia que se vuelve loca por los sobrinos, ni ver que mis padres son los únicos abuelos embobaos del mundo.

Los niños nos humanizan y enternecen; es verdad, Josi, nos hacen mejores, y más si son tan "muy riquísimos" como Martiño!

Mua, un besote enorme!
(bueno, va, y a los padres también...)

Papichulo dijo...

Contesto con un poco de retraso por el viaje-vacaciones de Elida a Tenerife.
Por supuesto que corroboro todo lo que dice la feliz mamá y me ha dado cierta pena no haber estado en el cumple. David y Cris nos han representado a todos de maravilla y ha sido una alegría que estuvieran ahí.
También recuerdo muy claramente el día del parto. Recuerdo que me interesó comprobar que el niño "estaba entero" y la mamá en perfecto estado dadas las circunstancias. La búsqueda de los globos que quería el feliz papá (y la bronca que me llevé de la abuela, injusta), el calor de la habitación y una chocante preocupación porque el niño no estuviera en corrientes, ¡si tenía una bolsa de agua caliente!, debería de estar cabreado de tanto calor.
En fin, un día muy completo y más con la llegada de hermanos y cuñadas de los felices padres y muy especialmente para mí al comprobar la unión de los hermanos y que con el tiempo Martiño también comprobará.
Por todo ello ¡LARGA VIDA A MARTIN PAGAN ALVAREZ!

Sailor dijo...

Qué entrada más bonita.