Pestañas

16 enero 2012

El estado le cabía en la cabeza.

Es curioso que a día de hoy, profesase por Fraga cierta simpatía. En el día de su fallecimiento, es normal que todos convengan en que era una gran persona, se olviden sus pecados y se magnifiquen sus virtudes. No sé si fue una gran persona, pero lo que es innegable que es fue una gran personalidad.

Los periódicos de hoy contienen varios editoriales y colaboraciones escritas sin duda tiempo ha, habida cuenta el precario estado de salud de Don Manuel. Me recuerda al programa de Canal + "Epílogo", que a la muerte de personalidades relevantes emitía una entrevista en la que previamente habían pactado su no emisión antes del fallecimiento del entrevistado. Qué miedo que le llamasen a uno de ese programa...

En El País hablan del político que pone fin a una época: la de los que decían lo que pensaban, incluso sabiendo que no era lo que coreaba el grupo al que pertenecían. Sus arrebatos de furia, su inteligencia incomparable en el penoso panorama político actual, su cultura... Hacían de él una personalidad arrolladora, de esas que se odia o se venera.

¿Qué se dice hoy de Fraga? Pues su capacidad para adaptarse a los cambios, su empeño aperturista del régimen aunque se le tildase de adicto a él, su oposición al OPUS pese a ser ferviente católico, su decisiva aportación a la Constitución, su visión profética en relación con el tema de las Comunidades Autónomas y el uso del término "nacionalidades",... 60 años de vida política dan para mucho, pero quizá el tiempo le ponga en su lugar como uno de los políticos más reconocidos del siglo XX. Temas como el fusilamiento de Julián Grimau, supongo que entre otros episodios turbios, ponen el contrapunto ante tanto elogio. Lo dicho, 60 años dan para muchas cosas.

Quizá el paso de los años le civilizase un poco, es ley de vida; recuerdo con simpatía cómo cada vez que le entrevistaban, en una misma respuesta y a la velocidad del rayo, impartía lecciones de historia, daba la vuelta a las preguntas, respondía con un ataque, mareaba al rival (entrevistador) y finalmente, soltaba una falsa risotada que hacía pensar que, definitivamente, era imposible ponerle contra las cuerdas, ni siquiera por gente 40 años menor y supuesta mayor agilidad mental; quizá viéndole como un dinosaurio que da pasos lentos pero que si te pisa te aplasta, encuentre la visión más próxima a lo que se veía. Miedo, respeto... no sé qué inspira más, pero hasta Rosa Montero, curtida en mil entrevistas, tuvo en él una de sus reválidas.

Debo reconocer que pienso en Fraga y me acuerdo de Pepe (!). Cuando en el 90 ganó, recuerdo estar comiendo en "el barco" y Pepe casi saltando, feliz porque Fraga reinase en Galicia. Su edad similar, solo 3 años de diferencia, acrecenta esa sensación de encontrar al uno en el otro, ambos apasionados por la historia, por la verborrea incesante, por su ideología derechona... y cada cual con sus objetivos y sus ansias: uno con gobernar su negocio, otro con hacer lo propio con su país.

Qué sensación más rara. Me molestó que se conformase con Galicia ya que no había podido hacerlo en España; me molestó que una personalidad tan arrolladora consintiese que Aznar, un tío tan gris que parece negro, le sucediese en el cargo (aunque él quería a Isabel Tocino, creo); me alegré cuando el Prestige lo echó del gobierno de Galicia... Y sin embargo, ahora creo que le echaré de menos. ¿Por él o por ver a Pepe en sus apariciones? ¡Ah, quien sabe...!

5 comentarios:

El Masajista Motorista dijo...

A mi también me viene su imagen pegada a la de Pepe y a la de Perbes. Todo junto.

Por lo demás, una gran cabeza, nadie lo duda, pero me ha gustado leer esto en varios diarios, para recordarnos quien era:

"Es evidente que el glorioso alzamiento popular del 18 de julio de 1936 fue uno de los más simpáticos movimientos político-sociales de que el mundo tiene memoria. Los observadores imparciales y el historiador objetivo han de reconocer que la mayor y la mejor parte del país fue la que se alzó, el 18 de julio, contra un Gobierno ilegal y corrompido, que preparaba la más siniestra de las revoluciones rojas desde el poder".

El Masajista Motorista dijo...

Y por si acaso.....

Josi dijo...

Qué curioso, a mí también me recuerda a Pepe.
Lo normal es que al momento de la muerte todos intenten destacar lo positivo, que algo hay en la vida de cualquiera. De ahí que todos se centrasen en la transición, es normal.
Su pasado franquista, aunque acabasen dándole una patada enviándolo a Londres, que en aquel momento debía ser muy lejos, es una losa, también lo de las muertes cuando era ministro del interior o su equivalente.
La imagen de viejo gruñón es la que conocemos nosotros, por cuestión de edad, y sus airadas declaraciones en contra de su propio partido, qué siempre nos gustan.

Como decían hoy en Público en relación a su muerte y a las de aquellos jóvenes cuando el era ministro: descanse (descansen) en paz.

Papichulo dijo...

Cuando se está en política tantos años, y parte en dictadura, la vida da para mucho. A D.Manuel hay que "trocearlo". No se puede quedar con su parte franquista como hacen algunos nacionalistas y bloqueros como si no hubiese nada más. Haciendo un simil, es como si a Carrillo sólo se le recuerda por Paracuellos, hay más, mucho más.
Una parte de Fraga es la de ministro de turismo, se le debe muchísimo a pesar de lidiar con las instituciones más retrógadas del pais, léase iglesia. Luego está su paso por interior, llamado ministerio de gobernación, es ahí dando más sombras hay. Y luego la democracia. Una persona que, junto a otras, redacta una constitución moderna, no puede ser un seudodictador. Una persona que empieza a relacionarse con Carrillo, que lleva a su partido a vivir en democracia, que critica el intento de golpe de Tejero y un largo etc., está hablando de una persona camaleónica y que se supo adaptar a las circunstancias. Por no hablar de su gran memoria y de su honradez personal, salvo Perbes y su casa de madrid de 90 mt. no tenía nada más ¡después de tantos años!. Otros con mucho menos tiempo son dueños de medio país.
Creo que el tiempo lo pondrá en su sitio y se le verá como un personaje importante de la historia de España.

Sailor dijo...

Amén, padre, amén...