Pestañas

08 marzo 2012

AQUÍ NO HAY QUIEN VIVA

Hoy juega el Athletic de Bilbao contra el Manchester Utd en Old Trafford. Antes de empezar el partido el del primero, que es bilbaíno, puso una canción en la que distinguí perfectamente la letra acerca de Bilbao y San Mamés, después unos sonoros "Aleeeeetí". Como no he vuelto a oír un ruido intuyo que no ha marcado nadie aún o quizá vaya ganando el Manchester. La cosa es que el vecino bilbaíno no vive directamente debajo, sino a la izquierda, de manera que ni siquiera compartimos pared y, aún así, los oigo.

A la de abajo y a la de al lado, que son hermanas, las oímos en sus clásicas las sesiones de sexo rampante, saludable y sonoro. Si la que respira fuerte es la de abajo es que es fin de semana y ha llegado el novio de Murcia. Si es al lado quiere decir que se ha echado novio otra vez y elucubramos si será también delgadito y con coleta como todos los anteriores. A veces viene la madre y la oímos cazolear contenta y asimismo gritona "¡Neeena, que con los túper que te dejo tienes hasta el jueves por lo menos, cuando enfríen los metes en la nevera!". Tiene una gata preciosísima que cuando maúlla sabemos que al poco rato llega ella, no sé como lo hace (la gata).

A los vecinos del otro lado los oímos ducharse (por el calentador que ruge), sabemos qué van a tomar de cena: "¿te caliento la carne (sic) o te hago una francesa?". Que le caliente la carne, pido mentalmente.

Si a todo ello le añadimos que tendemos la ropa juntos y nos conocemos los trapos, que nos vemos en bikini cuando bajamos a la piscina en verano, se publican los que no pagan las cuotas (casi todos), yo soy la abogada de la comunidad, uno limpia el edificio y otro poda los árboles, se forjan intimidades no buscadas de lo más inquietante.

Me pregunto qué oirán de nosotros (menos mal que discutimos en inglés) y si estarán hartísimos ya de oir "Martiño ¡No!" seguido de gritos y lloros. Yo sí.

4 comentarios:

Papichulo dijo...

Es lo que tiene vivir en casas construidas con materiales cutres. Aquí tambien oimos a los vecinos sobretodo cuando discuten, bueno los oye Elida yo no me entero, sabe perfecamente de lo que hablan ¡tiene un peligro! (Elida claro).
El de Bilbao tuvo una gran noche, menudo baño le dieron al Manchester, si no es por el portero le meten cinco.

Sailor dijo...

Qué buen relato.

Estas cosas ocurren en todas las comunidades, aunque quizá en algunas más que en otras. El tendal une mucho y, la piscina, obliga a que haya contacto. Vamos, como una gran familia.

El hijo de los vecinos de arriba debió suspender unas cuantas, o eso dice Cris, que el otro día oyó una sonora bronca. Pero esto es todo lo que sabemos de la vecindad, aquí sí hay quien viva pero a cambio no saluda nadie. Me sorprende cuando vamos por Torrejón, que los del edificio, nos conozcan o no, saludan, abren la puerta... Tan feos y toscos ellos, pero curiosamente les dan un baño a los pastosos de esta casa.

La única casa perfecta, los chalés y su ausencia de vecinos pero, ¿quién nos dejará la sal?

Supernova dijo...

Para vecinos toscos los del edificio de Bcn, madre mía que gente! De estar aguantándoles la puerta del ascensor o de la calle y no saludar!
A Iago y a mi a veces nos daba la risa, de lo surrealista que resultaba.
Me quedé con las ganas de echarles un pedo en ascensor, a ver si con esas reaccionaban y nos miraban... para conocernos, ya sabéis... por si necesitamos algún dia un poco de sal...

Josi dijo...

Ja ja ja!! Lo del pedo no se me había ocurrido nunca, q gran idea :))