Pestañas

08 abril 2012

Ciao bambinos II

Domingo por la mañana. Acabamos de meternos el último superdesayuno de nuestra estancia veneciana y, como no, nos hemos hecho 2 minibocadillos de prosciutto que hemos sisado del buffet y que, convenientemente envueltos en un pañuelo de papel, Vero ha escondido en su bolso. También hemos cogido un plátano y una manzana, pero estos nos los hemos llevado en la mano con total naturalidad, como queriendo decir: "eh, srs. del hotel 5*, que nosotros nos llevamos las cosas por la cara, nada de sisar bollitos!!"

El viernes estuvimos paseando mucho. Desde S. Marco por el puente de l'Accademia por el barrio universitario de Dorsoduro hasta el puente de Rialtoy vuelta hacia S. Marco para comer y echar una siestecilla. Por la tarde más caminatas, esta vez en dirección opuesta hacia el barrio Canareggio y el barrio Castello. ¿Qué vimos? No sé, cienes de cosas, iglesias a tutiplén, palacios venecianos y millares de puentes. Lo bonito es pasear. Hemos ido sin mapa, sin guía y sin rumbo. Esta es la ciudad ideal para ir sin rumbo, como está en una isla, mucho no se puede perder uno..... jejeje

A media tarde, el consabido Spritz ( ya me va gustando......) y cena. Y por la noche, a seguir deambulando por calles estrechas e inhóspitas. Es lo que más me ha llamado de esta visita a Venecia. Que se puede recorrer a cualquier hora del día o de la noche por oscuros callejones desiertos sin ninguna sensación de miedo. A cada poco terminábamos metiéndonos en cualquier calle dentro de las rutas turísticas y entonces todo son luces, tiendas y gentío. Casi a la misma velocidad, girando en cualquier calle, otra vez silencio, chapoteo de agua de canal, algún lugareño paseando el perro y silencio. No hay coches, así que el silencio es verdadero silencio.

El sábado volvimos a levantarnos temprano. Es maravilloso pasear a las 7 de la mañana por calles vacías que en menos de una hora ebullirán de turistas. Tenemos una foto de S. Marco practicamente vacío. Compramos unos bonos de vaporetto para 36 horas. Estuvimos en Murano de paso hacia Burano, que nos recomendó mucha gente. Es una isla muy tranquila de casas de colores. Pueblo de pescadores no demasiado volcado al turismo. Apenas un par de calles con puestecillos de artesanía y un par de restaurantes con comida "barata" y mala para el turista. Nos perdimos (una vez más) entre sus callejuelas con canales y terminamos comiendo en un restaurante que parecía familiar pero que ha sido recomendado los últimos años por la guía Routard. Lo lleva un matrimonio y tienen una bufanda y un poster del Inter de Milán, como cualquier bar de Galicia con el Super Depor. Yo pedí la especialidad del lugar, que son unos cangrejos pequeños que recogen cuando mudan la cáscara y se fríen tal cual: enteros. Se llaman moleche Pero son blanditos, claro y estaban buenos y los acompañan con polenta. Verónica pidió un menú en el que lo más destacable fué un salpicón muy rico típico de aquí cuyos principales ingredientes son el apio y el pulpo. No fue especialmente barato, pero comimos casero y bueno.

Por la tarde noche volvimos a callejear por la ciudad. Cogimos más vaporettos, para amortizar la tarjeta, claro jejejee. También cenamos muy bien, en uno de los poquísimos sitios de Venecia donde hacen pizza en horno de piedra. Nos costó encontrarlo un montón, pero estaba muy buena. Más callejeo hasta la zona donde los jóvenes venecianos hacen botellón (hay que ver todas las caras de la ciudad, claro) y de vuelta al hotel a dormir ¿Qué haremos hoy que llueve? Ver algun museo supongo. Ya os contaremos.

Besos!!!

3 comentarios:

Sailor dijo...

Creo que la estancia ha sido provechosa, habéis tenido tiempo hasta de pensar qué más cosas podíais ver. Como bien dices, Venecia más que cualquier otra ciudad parece que está pensada para ser disfrutada así, paseano y perdiéndose entre sus callejuelas.

Ha sido un viaje muy bonito, ¡feliz aniversario!

Cheliñas dijo...

Qué bien aprovechado todo: tiempo, bono vaporetto, desayuno-bufé....yo recuerdo también la sensación de la soledad y silencio de las calles estrechitas por la noche.
¡Feliz aniversario!
Bicos

Josi dijo...

Todo suena agradable y apetecible, qué bien que os cunda el tiempo. Hay postre típico veneciano? Besiños y buen viaje de regreso!