Pestañas

03 septiembre 2012

A french story

Aunque no estamos nada prolíficos y quizá algunos tardéis días o incluso semanas en ver esta entrada, he encontrado una historia de estas que solo merecen ser contadas en un blog. Seguro que los más maduros de por aquí recordaréis ferpectamente a France Gall. Cantante de pop naif francés que ganó a sus tiernos 18 años el festival de Eurovisión del 1965 con esta canción:

 

Isabelle Geneviève Marie Anne Gall era miembra de una "familia-bien" parisina..... bien conectada con el mundo de la música. Nieta de músico, hija de músico, prima de músicoS. Así que cuando cumplió los 16 y vieron que era mona y tenía buena voz, enseguida la enchufaron en la Philips para lanzarla al estrellato bajo el nombre (más accesible) de France Gall. Allí trabajaba el (entonces) joven compositor Serge Gainsbourg. Este mismo (ver vídeo):

 




Serge Gainsbourg era buen músico y buen compositor, así que intentó tener éxito por su cuenta. Sus temas estaban muy bien (el que suena en el vídeo sería más adelante un gran éxito) pero éra un tipo muy feo y en aquellos años los productores pensaron: "bueno, para cantautor feo ya tenemos a Jaques Brel (en la foto a la derecha), no saturemos el mercado, no se vayan a pensar por ahí que Francia está llenita de engendros y que es por eso que las mujeres prefirieron perfeccionar el arte del sexo oral" Y así es como el pobre de Serge dió con sus huesos en la Phillips, componiendo temazos como el famosérrimo Comment te dire adieu para guapos y guapas como Petula Clark, Françoise Hardy o Frances Gall.


Gainsbourg siguió frabricando canciones para Gall tras el éxito en Eurovisión de "Poupée de cire, poupée de son". Se cuenta que este trabajo no le gustaba mucho; él quería hacerse su propia carrera y lo de componer canciones ñoñas para niñas monas le daba un poco por culo. Así que, con ingenio afilado, aprovechaba la capacidad del idioma francés para el doble sentido para vengarse y metía "detalles propios" en sus composiciones que solían pasar desapercibidos para el público. Por ahí he leído que de hecho, la canción de Eurovisión, perfectamente se podría interpretar como una crítica a todas esas canciones que triunfaban en aquella época, fabricadas por buenos compositores e interpretadas por niñas monas. Intereseante comprobar que 50 años más tarde, sigue sucediendo exactamente lo mismo.

El punto álgido de todo este asunto llegó con el que fué el último éxito de la pareja. Se llamaba "Les soucettes". Se trataba de un tema en el que se hablaba de una niña, Annie, que le gustaban los soucettes. Un soucette es un tipo de caramelo que en España (papi y mami lo recordarán) se llamó pirulí. Según wikipedia: Un pirulí es un caramelo duro y colorido, de hasta 10 a 15 cm de alto. France Gall, entonces una tierna pimpolla, guapa, inocente, de 19 años, cantaba con voz dulce y aniñada este tema de marcado caracter infantil. Es importante, llegados a esta altura, que veáis este vídeo:



La historia cuenta que hasta que este tema no se convirtió en número 1 y cuando ya lo había cantado una docena de veces en televisión, los franceses no empezaron a darse cuenta de las dimensiones de la maliciosa tomadura de pelo de Gainsbourg. Se rumorea que un día, el novio de France se le acercó y le dijo: oye...... ¿pero tú sabes exactamente de que estás hablando cuando cantas lo mucho que le gusta a Annie la melaza fluyendo por su garganta? La pobre chica cayó en la cuenta, horrorizada. Cortó su relación con Serge y emigró a Alemania, donde ningún francés pudiera ver el sonrojo de sus mejillas. Tardó años en volver a escena.

Francia entera odió a Sergé Gainsbourg por tamaña ofensa y tardó casi 15 años en volver a ganarse el respeto de sus conciudadanos componiendo una versión reagge de La Marsellesa. Mientras tanto, y hasta su muerte, se dedicó a alimentar su imagen hipersexualizada con temas como la conocidísima "Je t'aime moi non plus" donde susurraba y/o jadeaba Jane Birkin, Love on the beat, un tema muy ochentero donde metió orgasmos que le grabó a escondidas a su pareja Caroline Paulus alias Bambou o un dueto con su hija de 13 años Charlotte con tintes incestuosos.

Pues esta es la historia que os quería contar. Igual a alguien le sonaba ya, pero yo no sabía de ella. Y comparto, claro.

Bicos

3 comentarios:

Papichulo dijo...

¡Que tiempos! De la cantante no me acordaba pero si del tema, yo tambien tenía 18 añitos y llevaba uno con tu madre.Del compositor tampoco sabía pero sí de sus canciones. El francés es un idioma ideal para cantar, oir y enamorar.

Josi dijo...

Fascinante historia, qué pueblo el francés, no me imagino a Luis Cobos o a Ramoncín reconciliándose con los españoles haciendo una versión reguetón del himno de España, aunque con Rajoy lo imposible toma forma.

A mí me suenan mucho las dos primeras canciones, pobre Serge, me recuerda mucho a al Dioni, debe ser duro ser buen compositor, tener una voz tan bonita y que no te hagan contrato por ser feo, aquí no pasa, tenemos a Rosana y a Pedro Guerra llenando conciertos.

La que no me sonaba de nada de nada era la del pirulí, ja ja ja!!! Que caña de tío, parece mentira que viendo el vídeo no se le haya ocurrido a nadie lo del doble sentido hasta pasadas semanas, qué candidez.

Aunque sin duda lo mejor es la trayectoria que siguió Serge, qué fenómeno!

En fin, se echa de menos el blog, escribir/leer cosas más largas es un placer.

Saúde!

El Masajista Motorista dijo...

Pues sí, ya se echan de menos estasb historias blogueras.

Que alguien cuente algo!!