
Lo de las hormigas es en Laza.
Empiezan la tarde del martes de entroido lanzando a la gente las hormigas gigantes que estuvieron todo el año cuidando devoción. Antes les echan vinagre para que estén rabiosas y bien despiertas.¡Qué carallo!¡ si non pican non hai festa!
Después de lanzar por el pueblo las hormigas, tienen otro delicatesen que es lanzar a diestro y siniestro harina. Te mueres de risa escapando y viendo como nadie se libra del chaparrón. De repente se convierte todo el mundo en una especie de fantasma. ¡Es la monda!
A estas horas ya empieza a anochecer.
A continuación, para que el personal compense las energías perdidas y el ánimo no decaiga, llega un carro lleno de trozos enormes de cachola de cerdo cocida.
La gente se tira enfervorizada al carro y escapa con el trozo de cachola tan feliz como si hubiera conseguido un trofeo. Realmente hay que luchar para colocarse en primera fila y colocar el brazo más alto que los demás porque el que reparte, que va subido en lo alto del carro, va dando sin ton ni son.
La escena es tan primitiva y medieval que yo no pude ni levantar el brazo con el ataque de risa. Es de lo más gracioso.El que consigue trozo escapa dando gritos de alegría y dándole unas dentelladas de lobo.
Luego, pasado el momento de la lucha, cada uno roe su hueso como y donde puede.
De repente, se oyen gritos y latigazos contra el suelo: es el momento estrella: llegan los peliqueiros. La gente se coloca pegada a las casas para dejarles paso porque bajan corriendo, haciendo mucho ruído con el calzado y los cencerros que llevan sujetos en la cadera. Eligen a cualquiera de los que están parados y se le colocan delante. Golpean con el látigo el suelo y luego corren como locos cuesta abajo.
El paisaje empieza a cambiar: la gente ya no lleva puestos los impermeables porque el peligro de las hormigas y la harina pasó. Las luces del pueblo empiezan a encenderse poco a poco y se empieza a oir un lejano "sí, sí, probando, probando". La chusma, abandonando donde puede el trozo de cachola, se engancha al vinito y a la parienta para "votar unha peza", que el cuerpo pide marcha.
Laza se llena de música, luces, y una calma aparente cambia el semblante del pueblo (que es lo más feo que he visto en toda Galicia).
Os envío un link que os ilustrará sobre lo aquí explicado.
http://es.truveo.com/Lluvia-de-hormigas-en-el-carnaval-de-Laza-Ourense/id/4246858181
3 comentarios:
Qué cabronazos!!! Escogen las hormigas gordas, esas que muerden!!
No sabía nada de tal tradición. Me siento ahora mucho más apegado a mi cultura galaica
Bicos
Muy bien explicado, sí. Hormigas gigantes cultivadas, je je, hay que ver, en otros sitios cultivan perlas que es mucho más fino, dónde va a parar!
Y la harina? Qué cosa más rara. Sólo imaginarme a la gente llena de hormigas gigantes, cubiertos de harina y modiendo la cachola del porco me siento dentro de una pesadilla.
Lo que es admirable sin duda es el ánimode Cheliñas. Doy fé. En los Correfocs (que acojonan y queman) ella se puso en su camino para "pasar miedo", que si no a ver dónde estaba la gracia. La veía desde detrás de jardineras, farolas o lo que yo encontrase para esconderme en plan gallina y ella, sí, escapando, gritando y partiéndose de risa.
Que no decaiga!
Mola.
Yo de momento sólo puedo hablar de la sobrasada y de las ensaimadas mallorquinas, porque del resto... pues mucho no me he enterado de qué van. Y si le sumamos que suelo huir en dirección contraria a las fiestas y que lo normal es que ni siquiera esté el fin de semana en Palma...
Yo quiero probar hormigas picantes de esas.
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