Pestañas

18 junio 2009

Religiones

"Cuando cada tarde se sentaba el gurú para las prácticas del culto, siempre andaba por allí el gato del ashram distrayendo a los fieles, de manera que ordenó el gurú que ataran al gato durante el culto de la tarde.

Mucho después de haber muerto el gurú, seguían atando al gato durante el referido culto y, cuando el gato murió, llevaron otro gato al ashram para poder atarlo durante el culto vespertino.

Siglos más tarde, los discípulos del gurú escribieron doctos tratados acerca del importante papel que desempeña el gato en la realización de un culto como es debido."

Anthony de Mello "El canto del pájaro"

2 comentarios:

Sailor dijo...

Bueno... y no sólo religiones. De hecho, es la explicación de comportamientos sociales al margen de la religión, como el de los monos y las descargas eléctricas a los otros cada vez que uno subía a una escalera, que una vez sin descargas ni los monos originales, cada vez uno se acercaba a la escalera le daban una somanta.

A saber cuánto de lo que hacemos es rutina sin explicación racional...

Cheliñas dijo...

Yo lo explico y entiendo Siguiendo las doctrinas sicoanalíticas de Freud: la evolución humana se rige por los dos instintos esenciales: thanatos o muerte y eros o vida.
El primero es el afán por regresar al estado inorgánico inicial, regresar al cese de toda estimulación y actividad.El masoquismo, el sadismo y todo afán por la destrucción es expresión patológica de este instinto.
Estos casos, y otros muchos que conocemos por la historia serían buenos ejemplos.
¡Yo me quedo con eros!.