A ver si nos relajamos...que entre rebajas de sueldo, congelaciones y demás exquisiteces se nos olvida que reir es muy sano. ¡Ale! una de alegría de vivir. Va dedicada en especial a Martinito. No sé si lo del "PING" le hará reir o pasará de tonterías tales
¡Qué treemendo! Yo solo cogué el vídeo de la risa. El resto son los que venían a continuación. ¡Sabe Dios en que va derivando! No soy responsable de la cola que venga luego.
Pues esta mañana un tipo ha tirado mi moto al suelo al sacar su coche. Yo, desde dentro de la tienda no me enteré... lo hubiera matado. Pero el grandísimo hijodeputa de la ONCE, que además es un chafardero de mierda, tuvo que verlo u oírlo. Y ahí está: haciéndose el sueco. Un día le voy a robar una rueda de su silla, para que tenga que pasar la noche en la cabina.
Voy a ver unas cuantas veces el vídeo este.... a ver si se me quita el cabreo que llevo puesto....
Creo que las iras tienes que dirigirlas, en mayor parte, al que te tiró la moto. El de la ONCE vio o no vio. ¡Vaya cerdo! Lástima que no lo hayas visto.
Y la moto? Precisa taller? Da muchísima rabia eso, yo hasta la fecha he tenido suerte y cuando me han dado un golpe sin estar presente han dejado el nº de teléfono y lo hemos arreglado con un parte amistoso. Me acojona cuando tengo que aparcar y hay una moto detrás, voy con mil cuidados o, incluso, prefiero buscar otro lugar.
Se me ocurre que el de la ONCE igual no lo vio porque, ejem, claro, no está ahí por su agudeza visual no? Como dice Papichulo a su vendedor de confianza, hasta el perro tiene mejor vista para elegir un número ganador :)
Ánimo, el karma le va morder en el culo a ese cabrón.
Recuerdo una llamada telefónica del programa de radio de Gomaespuma, en la que llaman a gente de Soria para avisarles de que Sánchez-Dragó ha decidido ir a vivir allí. Después de hablar con un carnicero, éste le pasa el teléfono al vendedor de la ONCE. Los Gomaespuma hablan con el tipo, le advierten de la próxima llegada del literato y le preguntan si no tiene miedo de tenerlo como vecino, y el de la ONCE responde:
-No, porque él se irá a vivir a una casa que se ha ido montando aquí desde hace años, que es muy grande y la tiene muy bien puesta , mu apañá.
Ante esta respuesta, Juan Luis Cano le dice:
- Pero tú no eres el vendedor de la once?? Tú cómo sabes cómo tiene la casa si eres ciego??
Y el vendedor sentencia:
- Hombre, soy vendedor de la ONCE pero no gilipollas...
Todo esto es para avisarte de que el vendedor de la ONCE probablemente controla todos tus movimientos y es el principal sospechoso.
Hasta el momento, ninguno de los vendedores de la ONCE que han pasado por aquí era ciego. La primera veía mal, pero veía, sabía quien entraba y quien no entraba en mi tienda. La segunda no tenía nada; después de una vida de peluquera, su médico le dio cierto grado de invalidez, no sé por que razón y entonces entró en la ONCE. Este va en silla de ruedas. Pero ve de puta madre. Y SEGURO que vio lo de mi moto y pasó de todo. Quizá es porque yo paso de él también.
La primera semana que trabajó aquí, como buenos vecinos, Emilio y yo le llevábamos un café a la garita a la hora que nosotros almorzamos. Pero después de una semana, no dio ninguna señal de que él nos fuera a invitar a nosotros. Así que dejamos de llevárselo. Como la idea había sido mía y era yo el que le llevaba el café, pues me pareció fatal que él no tuviera el detalle.
Desde entonces, la relación es fría. Luego tampoco me gusta que mee en una botella que luego vacía detrás del kiosko, en vez de esperar y tirarla en la papelera al salir. Eso es de guarro redomado, por muy inválido que seas, te pones a la altura de los perros.
Una clienta me contaba hace poco, que lo conoce bien porque estuvo 5 años en otro kiosko delante de su portal. Le compraba el pan por las mañanas, le llevaba agua en verano, le compraba décimos, le regaló algo cuando su mujer tuvo una niña..... y en esos 5 años él no tuvo ni un miserable detalle con ella. Desde entonces no lo quiere ni ver, y viene a la tienda pasadas las 8 de la tarde, para que no le cotillee donde compra y donde no compra. Porque dice que además de agarrado, es un chafardero, que le contaba historia de con quien iban y con quien no iban sus vecinos.
Me alegro de haberlo calado yo en una semana. No me han hecho falta 5 años, como a mi clienta.
¡Vaya elemento! Tacaño, guarro, cotilla... Yo lo denunciaría por lo de vaciar la botella del pis porque si tú sales y le meas delante del kiosko imagina la que se montaría. Cuando haga calor olerá a wc ¿no?
12 comentarios:
A ver si nos relajamos...que entre rebajas de sueldo, congelaciones y demás exquisiteces se nos olvida que reir es muy sano.
¡Ale! una de alegría de vivir.
Va dedicada en especial a Martinito.
No sé si lo del "PING" le hará reir o pasará de tonterías tales
Mi entrada tenía que salir debajo del vídeo pero, por arte de magia, apareció como comentario.
Soy un desastre.
¡Qué treemendo!
Yo solo cogué el vídeo de la risa. El resto son los que venían a continuación.
¡Sabe Dios en que va derivando!
No soy responsable de la cola que venga luego.
"Pedo talco" es el siguiente vídeo, qué sugerente!
Me parto, Martiño de momento no se ríe tanto ni tan seguido, de hecho cuando se ríe a carcajadas es porque está nervioso, aún así es para partirse.
Lo que dice ahora es algo así: "mamamamamamam" sin ser consciente, claro, pero a mí se me hace el culito gaseosa igualmente.
Pues esta mañana un tipo ha tirado mi moto al suelo al sacar su coche. Yo, desde dentro de la tienda no me enteré... lo hubiera matado. Pero el grandísimo hijodeputa de la ONCE, que además es un chafardero de mierda, tuvo que verlo u oírlo. Y ahí está: haciéndose el sueco. Un día le voy a robar una rueda de su silla, para que tenga que pasar la noche en la cabina.
Voy a ver unas cuantas veces el vídeo este.... a ver si se me quita el cabreo que llevo puesto....
Creo que las iras tienes que dirigirlas, en mayor parte, al que te tiró la moto. El de la ONCE vio o no vio.
¡Vaya cerdo! Lástima que no lo hayas visto.
Y la moto? Precisa taller? Da muchísima rabia eso, yo hasta la fecha he tenido suerte y cuando me han dado un golpe sin estar presente han dejado el nº de teléfono y lo hemos arreglado con un parte amistoso. Me acojona cuando tengo que aparcar y hay una moto detrás, voy con mil cuidados o, incluso, prefiero buscar otro lugar.
Se me ocurre que el de la ONCE igual no lo vio porque, ejem, claro, no está ahí por su agudeza visual no? Como dice Papichulo a su vendedor de confianza, hasta el perro tiene mejor vista para elegir un número ganador :)
Ánimo, el karma le va morder en el culo a ese cabrón.
Recuerdo una llamada telefónica del programa de radio de Gomaespuma, en la que llaman a gente de Soria para avisarles de que Sánchez-Dragó ha decidido ir a vivir allí.
Después de hablar con un carnicero, éste le pasa el teléfono al vendedor de la ONCE. Los Gomaespuma hablan con el tipo, le advierten de la próxima llegada del literato y le preguntan si no tiene miedo de tenerlo como vecino, y el de la ONCE responde:
-No, porque él se irá a vivir a una casa que se ha ido montando aquí desde hace años, que es muy grande y la tiene muy bien puesta , mu apañá.
Ante esta respuesta, Juan Luis Cano le dice:
- Pero tú no eres el vendedor de la once?? Tú cómo sabes cómo tiene la casa si eres ciego??
Y el vendedor sentencia:
- Hombre, soy vendedor de la ONCE pero no gilipollas...
Todo esto es para avisarte de que el vendedor de la ONCE probablemente controla todos tus movimientos y es el principal sospechoso.
Hasta el momento, ninguno de los vendedores de la ONCE que han pasado por aquí era ciego. La primera veía mal, pero veía, sabía quien entraba y quien no entraba en mi tienda. La segunda no tenía nada; después de una vida de peluquera, su médico le dio cierto grado de invalidez, no sé por que razón y entonces entró en la ONCE. Este va en silla de ruedas. Pero ve de puta madre. Y SEGURO que vio lo de mi moto y pasó de todo. Quizá es porque yo paso de él también.
La primera semana que trabajó aquí, como buenos vecinos, Emilio y yo le llevábamos un café a la garita a la hora que nosotros almorzamos. Pero después de una semana, no dio ninguna señal de que él nos fuera a invitar a nosotros. Así que dejamos de llevárselo. Como la idea había sido mía y era yo el que le llevaba el café, pues me pareció fatal que él no tuviera el detalle.
Desde entonces, la relación es fría. Luego tampoco me gusta que mee en una botella que luego vacía detrás del kiosko, en vez de esperar y tirarla en la papelera al salir. Eso es de guarro redomado, por muy inválido que seas, te pones a la altura de los perros.
Una clienta me contaba hace poco, que lo conoce bien porque estuvo 5 años en otro kiosko delante de su portal. Le compraba el pan por las mañanas, le llevaba agua en verano, le compraba décimos, le regaló algo cuando su mujer tuvo una niña..... y en esos 5 años él no tuvo ni un miserable detalle con ella. Desde entonces no lo quiere ni ver, y viene a la tienda pasadas las 8 de la tarde, para que no le cotillee donde compra y donde no compra. Porque dice que además de agarrado, es un chafardero, que le contaba historia de con quien iban y con quien no iban sus vecinos.
Me alegro de haberlo calado yo en una semana. No me han hecho falta 5 años, como a mi clienta.
Y no le culpo de lo de mi moto. Le culpo de ser un hijodeputa, que se puede ser inválido y buena gente
¡Vaya elemento!
Tacaño, guarro, cotilla...
Yo lo denunciaría por lo de vaciar la botella del pis porque si tú sales y le meas delante del kiosko imagina la que se montaría.
Cuando haga calor olerá a wc ¿no?
Ja ja ja, misterios de la ONCE. Desde luego el tío es un mangurrino y un amargado. El de la foto es tipo de crucero? Qué le pasó?
Ese niño, ¿es de verdad?
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