Pestañas

20 marzo 2011

El azar

Uno de los hermanos de Richie, Andrew, tiene un taller de motos Chopper en Dublín, quizá os suene haber visto el programa American Chopper donde un señor tipo motero-angel-del-infierno y sus hijos fabrican motos y tal. Uno de los mecánicos se estableció en Irlanda con el mismo negocio de motos (Old Skool Motorcycles Ireland) y Andrew fue metiéndose en el mundillo, ayudando primero y finalmente convirtiéndose en la mano derecha del jefe. Andrew construyó solito desde cero una motocicleta y le dieron un premio a la mejor moto tipo chopper manufacturada en un importante evento, le puso nombre a la bonita moto: The Legacy (el legado).

A principios de 2010 Andrew abrió el taller como cualquier otra mañana y se encontró a su jefe ahorcado. Tremendo. La viuda decidió no cerrar el negocio y poner a Andrew al frente. Lo primero que hizo él como nuevo jefe fue organizar una rifa con su moto ganadora del premio meses antes, su orgullo.

Sacó una serie limitada a 1.000 billetes a 50 euros. Se vendieron todas (creo que al final incluso puso más a la venta) Las ganancias irían a una asociación de prevención de suicidios (ayuda psicológica teléfonica gratuita a personas que lo necesiten) y la moto se la queda el que gane la rifa. Todos compramos billetes, yo tenía la esperanza de hacerme con una preciosa moto y fardar o, dadas la circunstancias, venderla.

La rifa se realizó el viernes pasado en una gran fiesta, con moteros, ONGs y demás. Andrew y un socio estaban en el escenario cuando la mano inocente de un miembro de la asociación de prevención de suicidios sacó el billete ganador ¿El nombre del afortunado? Victor Kenneth Pagan, papá de Richie.

El premio le corresponde a su viuda, Kay, que ha decidido que se venda y el dinero se vaya a la asociación irlandesa de lucha contra el cáncer y al negocio de su hijo Andrew, que atraviesan problemas.

Y yo escuchaba esta mañana la historia y me imaginaba la moto The Legacy con el motor gruñendo por la autopista al cielo, Starway to Heaven, como cantaban los Led Zappelin.


4 comentarios:

Cheliñas dijo...

Todo es alucinante: a veces la realidad supera la ficción. Con menos se han hecho películas de esas que uno sale con la boca abierta al ver situaciones tan azarosas.
Todo es poético y de un altruísmo sin límites.
Honra a la familia y, sobre todo, a Kay que en estos momentos necesitaría asegurarse su situación econ´mica de cara a la jubilación.
Enhorabuena, Richie, felicitaciones a Kay y... a Martiño que en sus genes llevará ese toque de generosidad.

El Masajista Motorista dijo...

Un taller de nombre "vieja calaveer". Un jefe suicida. Un afortunado difunto o quizá mejor: un difunto afortunado. Un premio millonario. Que alguien avise a los hermanos Cohen, que aquí hay chicha para un guión.

Yo no me quedaba con esa moto ni de coña, vamos. Que la venda cuanto antes.

Sailor dijo...

Una historia de esas que a uno le dejan sumido en un montón de sentimientos contrapuestos.
Está claro que los buenos sentimientos son hereditarios, no es fruto del azar que Andrew tuviera la idea de sortear su moto para tan noble fin.

¡Bicos!

Papichulo dijo...

"Los dioses cierran una puerta y....abren una ventanita".
En la desgracia de la pérdida del marido, a Kay le envía desde el más allá un premio. Cualquier resolución que hubiese tomado estaría bien tomada, pero estas acciones gustan mucho y dejan un tranquilo bienestar.
Enhorabuena y que saquen mucho por la moto.