19 octubre 2007
Reflexión a 45 años de trabajo y demás.
La semana próxima será la última laboral "oficial" y ello me lleva a un recuerdo calidoscópico. Empecé a los 15 años en el comercio de mi padre (no me gustaba estudiar), era el "chico de los recados" Llevaba las compras grandes, me refiero a tamaño grande, maletas, baúles etc. a las casas y casi nunca había ascensor y, por supuesto, pisos altos. Lo hacía en un carretillo y si se podía en bicicleta. Por aquellos tiempos el ocio lo llenaba jugando con los amigos a futbol, corriendo por la Plaza de Maria Pita (cuándo circulaban coches) en patines, vueltas y vueltas a la Plaza y persiguiendo a las chicas por la calle Real. A los 17 años conocí a la novia, pero esa es otra historia para más adelante. Hice la "mili" (como un español de bien no como otros) y al salir, al no llegar a un arreglo con mi padre para continuar en el comercio, busqué trabajo de contable y me cogieron en Librería Colón perteneciente a Sogeniola una empresa Suiza con sede principal en Barcelona. Allí estuve un año y me propuso mi cuñada Carmela ir a trabajar con el suegro a Ferrogar. Estuve por espacio de 13 años, (Pepe me dice que fué uno, sin comentarios).Dí el salto a Caja de Ahorros de Galicia en los años 80, al aprobar una oposición hecha tres años antes. Por supuesto supuso la liberación y el poder acceder a préstamo de empleado para tener una vivienda propia. Claro que no fué un camino de rosas, con casi toda la familia política en contra, avergonzada por ser ordenanza, y muy poco apoyo en la intimidad, me ví haciendo un camino sólo hasta conseguir aprobar las siguientes oposiciones para ascender. Mi trabajo ya lo conoceis casi todos y ahora, cuándo la gente me pregunta que siento, pues siento: pena, alegría, miedo, esperanza y mucho aturdimiento y demasiados "consejos" que ya cansan ¿Ah! y a veces ganas de llorar y soledad.
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7 comentarios:
Bonito resumen; alguna cosa hasta nos pilla de nuevas, como lo de los recados en bicicleta.
Estás ante el momento difícil: el paso a jubilado. No es fácil, desde luego, pero tras 45 años te mereces dejar de madrugar, aunque ahora vayas en un glamuroso turbo diésel en vez de en bici, dejar de pelearte con lo clientes, de hacer de Don Quijote contra Caixa Galicia... Claro que atrás quedan las anécdotas del día a día del trabajo. Pero ahora pueden venir otras, sobre todo si te lo montas bien. Además, lo has pedido tú, nadie te lo ha siquiera ofrecido. Ahora da vértigo pero, como dicen todos, a los 6 meses te piden reincorporarte y les mandarías a paseo de todo corazón.
Hemos ganado un abuelo de verdad, así que, niños, ¡a procrear!
Ánimo, que lo más difícil ya lo has hecho. Ahora a disfrutar de tus obras.
Un besote grande.
Y no es maravilloso?? Digo, tener vértigo, miedo, ganas de llorar? Es una sensación chachi, suegro... No lo es si dura mucho, está claro... pero esas sensaciones son síntoma de que uno está vivo, es joven, y le quedan miles de cosas por aprender y por hacer. Está bien!
Imagínate que no tuvieras ese miedo, ¿qué tendrías?
Tranquilidad, de que nada nuevo va a sucederte mañana; seguridad, de que si hoy es lunes, tocan macarrones, y si es martes, toca ir a currar también... y el miércoles, y el jueves, y el viernes... Tendrías la paz del que todo lo sabe porque siempre es todo igual...
Un asco!
Por eso la jubilación es tan maravillosa! Porque cuando se lleva tanto tiempo haciendo lo mismo y ya parece que quedan pocas cosas por aprender, resulta que el estado de bienestar te permite (a unos mejor que a otros, eso sí... pero ese es otro tema) empezar de nuevo, pero sabiendo ya todo lo que sabes!!
Yo siento envidia, vamos.
Y como dice David: mañana mandarás por culo (tú lo harás así, con esa expresión, como si te viera...) a tus ex-compañeros cuando te pregunten si echas de menos el trabajo y te reirás de los que dicen que no saben qué hacer sin trabajar.
A mi se me ocurre: se puede comer, dormir, cuidarse a todas horas, leer, pasear, bailar, beber, y comer de nuevo, y ver la tele, estudiar, dejar de estudiar, echarse a dormir otra vez.... y sobretodo, rascarse el sobaco a dos manos y a todas horas, como los monos, que eso es lo que somos.
Algunos más que otros, también.. jejjee
BESOS de la nuera catalana
(¿soy nuera, no? Siempre me lío!!)
Una de las pesadillas de los currantes es el despertador.
Imagino que en un principio los humanos abrían los ojos con la salida del sol. Más tarde, a algún lumbrera se le ocurrió domesticar a un Gallus gallus y la humanidad comenzó a externalizar el mecanismo despertativo. De ahí a los despertadores actuales hay tan solo un par de pasos insignificantes.
Cualquiera de los trabajadores aqui presentes no sería capaz de levantarse a las 5 a las 6 o a las 7 para ralizar el noble arte del Trabajo si no llega a tener en la mesilla de noche uno de estos ingenios macánicos o electrónicos. Tampoco nos engañemos: las mesillas de noche se inventaron para acoger al susodicho ingenio, no tienen ninguna otra utilidad.
Yo uso despertador, como mínimo, desde los 13-14 años, si no antes; y su sonido me podría acompañar en mi despertar durante otros 35 o 40 años más. Y solo pensarlo ya duele de cojones.
Y aunque no siempre suena para mal. Hay veces que suena a las 4 de la mañana porque hemos quedado para ir a esquiar, o porque tenemos que coger un avión o porque hemos quedado temprano con alguien. Entonces suena para bien.
Pues bien, al que se va a jubilar,le quedan largos años en los que el despertador casi siempre sonará para bien.....o si no..... no sonará. Te diría que tiraras el tuyo a la basura el próximo día 27, pero tampoco quiero saturarte con "consejos". De todas maneras, se debe de estar muy cerca de la felicidad absoluta si te puedes levantar cuando te plazca, cuando cante el gallo o cuando salga el sol.....
Como dice mi amigo Punset, el cerebro siempre nos hará la jugarreta de hacernos creer que necesitamos más y más...... que nos depierte una valkiria de grandes pecho con chocolate con churros, que nos desperecemos en la piscina de la cubierta de un yate rodeados de hijos, nietos y una mujer sonriente, que nos admiren propios y extraños..... pero es una ilusión de nuestro sistema límbico insaciable. Si todo aquello tuviéramos querríamos dos o tres mujeres sonrientes, no querríamos nietos ni hijos y desearíamos un yate y una piscina más grande llena de amigotes y famosos.
Sabio es el que encuentra el equilibrio.
Que que tus hijos te quieran y te respeten y no tener que apagar el despertador por la mañana es un buen punto de equilibrio.
Bicos
Qué bonita semblanza y qué capacidad de síntesis, además del detalle entrañable de la bici y la carretilla.
Te describes como un hombre hecho a sí mismo y, a pesar de ser mal estudiante, has pasado por un proceso de evolución, de pulido y de crecimiento que son admirables.
Y ese proceso no se detiene ya nunca.
A las cosas negativas ya te has referido tú, pero entre las positivas está el poder hacer lo que a ti te interesa de verdad, ahora decides tú. Tienes total libertad y tiempo, un bien escaso. Te mereces las actividades que tú consideres oportunas y también te has ganado a pulso la tranquilidad y descanso.
Dicen que se pasa por varias fases: del alborozo se puede pasar a la apatía, pero de ahí se sale con algo muy sencillo: planificación de actividades. Bueno, a mí no me parece tan sencillo después de toda una vida con el trabajo decidiendo cuándo nos levantamos, cuándo toca comer, y con hijos delimitando el tiempo libre.
Nadie nos enseña a planificar de verdad los días, sólo los ratitos de ocio acotados por mil obligaciones.
Tienes toda una tarea por delante, a ver si nos das ejemplo y nosotros así lo tendremos más fácil con un modelo a seguir.
Además del respeto y cariño que mencionaba el Masajista, tienes un cuerpo saludable que te permite hacer, literalmente, lo que quieras. ¿Que da vértigo? Claro. Y tristeza y soledad y miedo. Dicen que hay presos que cuando salen sólo son felices encerrados en casa, el espacio y la libertad infunden respeto. No tenemos costumbre
Es algo nuevo, pero desde aquí parece un viaje bonito, hacia fuera y hacia dentro. Disfrútalo.
Salud!
Para (por orden alfabético)CRIS, RICHI,VERO. A estas alturas para bien a todos considero nueras y yerno y a los hijos, pues eso, hijos. Yo: Suegro.
Creo que Iago ha estado sembrado.
Con respeto y admiración, minipunto para él.
Y para el padre, pues un maxipunto: ha logrado responder con una sola llamada por el móvil, sin necesitad de tutelar cada paso que daba, sólo repitiéndoselo de retahíla y dejándole que se buscase la vida.
Suegro: gracias por la aclaración.
Yo es que soy un poco lerda, a veces, y digo yerna y nuero, pero me han dicho que eso no existe...
Me alegra saber quien soy.
mua
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