Lo que pasa es que cuesta incorporarse a la vida de siempre tras las vacaciones, por lo menos a mí porque ha sido una semanita gracias a lo religiosos que son en este pueblo.
Que hable Papichulo de su experiencia en el mundo del spinning / bike / clycling indoor.
yo he de reconocer que me da miedo enfrentarme a mi entrada número 102. Ni la 99, ni la 100, ni la 101 me parecieron especialmente especiales, pero la 102 me está costando.
Y eso que se me han ocurrido ideas interesantísimas como el descubrimiento de los priones como agentes infecciosos, la diferencia entre caución y precaución o un breve tutorial de programas indispensable Open Source
Pero se me hace dura la 102. Igual es alguna clase de maldición como la del segundo libro de un escritor o el segundo disco de un músico.
Yo es que tengo la mente centrada en inventarme y hasta crear, si eso es posible, qué cosa ponerme por encima, por abajo o a través, del vestidito elejido para la ocasión del próximo 26 de abril. Sin desespero (porque con cualquier cosa estoy mona, ya sabes...) pero sin pausa.
Y ya está. Más allá de eso, mi cabeza anda ahora hueca como una pelotita de ping-pong. Será la primavera está que no llega..
Además vengo entreteniéndome éstos días con la revista de ciencia VOGUE y he descubierto que existe la marca PUCCI y la marca GUCCI. Lo he observado en varias fotografías: gafas, bolsos, ropita... y sí, sí: GUCCI y PUCCI... Y me ha hecho mucha gracia y me he quedado pensando en eso... ya ves...
¿Será que en "lo jondo de mi yo" se esconde una rubia tonta y explosiva?
Yo mañana me voy a Coruña. Esta vez me toca a mí, ¡ya era hora! Es mi récord fuera del fogar de Breogán, alrededor de dos meses y medio de nuevas experiencias.
Hoy jugué un partido de fútbol y perdimos, pero lo pasamos bien.
Me encanta el dibujo, el día 1 tengo otro cursillo de Internet y preguntaré como se hacen o de donde se sacan para incorporarlos.
Tampoco vamos a estar siempre delante del teclado como si fuésemos esclavos de Internet. Yo a veces tardo tres o cuatro días en abrir el ordenador y os lo puedo asegurar ¡NO PASA NADA!
5 comentarios:
Qué dibujos tan chulis, dan ganas de colorearlos.
Lo que pasa es que cuesta incorporarse a la vida de siempre tras las vacaciones, por lo menos a mí porque ha sido una semanita gracias a lo religiosos que son en este pueblo.
Que hable Papichulo de su experiencia en el mundo del spinning / bike / clycling indoor.
Ta bueno
yo he de reconocer que me da miedo enfrentarme a mi entrada número 102. Ni la 99, ni la 100, ni la 101 me parecieron especialmente especiales, pero la 102 me está costando.
Y eso que se me han ocurrido ideas interesantísimas como el descubrimiento de los priones como agentes infecciosos, la diferencia entre caución y precaución o un breve tutorial de programas indispensable Open Source
Pero se me hace dura la 102. Igual es alguna clase de maldición como la del segundo libro de un escritor o el segundo disco de un músico.
Bicos
Yo es que tengo la mente centrada en inventarme y hasta crear, si eso es posible, qué cosa ponerme por encima, por abajo o a través, del vestidito elejido para la ocasión del próximo 26 de abril.
Sin desespero (porque con cualquier cosa estoy mona, ya sabes...) pero sin pausa.
Y ya está. Más allá de eso, mi cabeza anda ahora hueca como una pelotita de ping-pong. Será la primavera está que no llega..
Además vengo entreteniéndome éstos días con la revista de ciencia VOGUE y he descubierto que existe la marca PUCCI y la marca GUCCI.
Lo he observado en varias fotografías: gafas, bolsos, ropita... y sí, sí: GUCCI y PUCCI...
Y me ha hecho mucha gracia y me he quedado pensando en eso... ya ves...
¿Será que en "lo jondo de mi yo" se esconde una rubia tonta y explosiva?
Yo mañana me voy a Coruña. Esta vez me toca a mí, ¡ya era hora! Es mi récord fuera del fogar de Breogán, alrededor de dos meses y medio de nuevas experiencias.
Hoy jugué un partido de fútbol y perdimos, pero lo pasamos bien.
¡Bicos!
Me encanta el dibujo, el día 1 tengo otro cursillo de Internet y preguntaré como se hacen o de donde se sacan para incorporarlos.
Tampoco vamos a estar siempre delante del teclado como si fuésemos esclavos de Internet. Yo a veces tardo tres o cuatro días en abrir el ordenador y os lo puedo asegurar ¡NO PASA NADA!
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